frank c.
Poeta adicto al portal
En una tierra de tristes, en un pedazo perdido,
en un norte sin sentido, sin brújula abandonado;
!ahí vivo solitario presa del más hondo olvido!.
donde el cobijo es la nieve y el llanto está congelado.
En esa tierra me encuentro y no le encuentro sentido
parece todo perdido, parece todo desierto.
¡Hasta el ganso pidió asilo en el sur que esta tan lejos,
allá los cálidos besos del sol, abren los sentidos!.
¿Cuantos kilómetros son? ¡Sin alas estoy tan lejos,
y ya perdí mis reflejos, consumido y sin historia;
pero viene a mi memoria, el recuerdo de tus besos…
ya encontrare la manera de revivir viejas glorias!.
Le pediré al dios de viento, ¡que me lleve entre sus alas,
Y me suelte allá en el sur una temprana mañana!
Que me acerque a tus dominios donde la cálida tierra
Germine en mí la ilusión “una mañana cualquiera".
en un norte sin sentido, sin brújula abandonado;
!ahí vivo solitario presa del más hondo olvido!.
donde el cobijo es la nieve y el llanto está congelado.
En esa tierra me encuentro y no le encuentro sentido
parece todo perdido, parece todo desierto.
¡Hasta el ganso pidió asilo en el sur que esta tan lejos,
allá los cálidos besos del sol, abren los sentidos!.
¿Cuantos kilómetros son? ¡Sin alas estoy tan lejos,
y ya perdí mis reflejos, consumido y sin historia;
pero viene a mi memoria, el recuerdo de tus besos…
ya encontrare la manera de revivir viejas glorias!.
Le pediré al dios de viento, ¡que me lleve entre sus alas,
Y me suelte allá en el sur una temprana mañana!
Que me acerque a tus dominios donde la cálida tierra
Germine en mí la ilusión “una mañana cualquiera".
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