Glosando esta décima que me dejó Elhi Delsue en respuesta a un comentario que le hice en su tema
Reflexiones de un Poeta
Reflexiones de un Poeta
Responder con espinela
ha de ser obligatorio
mas del recurso oratorio
ya se me apaga la vela.
Creo ha de ser la secuela
de meterme en este lío
no sé si podré, confío
en terminar mi respuesta
pues ya no me da la testa
y ya me siento cansío.
.......................................
Glosa
La espinelas escribo
con toda facilidad,
es adaptabilidad
al ritmo lo que percibo.
Y si estímulo recibo
de una bella cantinela
que actúa en mí como espuela
las presento. ¡Que me alaben!
Y me encantan los que saben
responder con espinela.
Pues sería algo ideal
y posiblemente cómico
que se convirtiera en crónico
esa respuesta especial.
Aumentaría el caudal
poético del auditorio.
Por ello mi impetratorio
ante quien tiene poder
que con verso responder
ha de ser obligatorio.
Usar palabras correctas,
medidas y acentuaciones,
las rimas en condiciones
con imágenes directas.
Seguir las normas perfectas
del ritmo declamatorio,
Y no sea aleatorio
el ripio, si descuidado,
que no se note forzado
mas del recurso oratorio.
Concentrado en conformar
una respuesta estudiada
en esta glosa versada
no consigo descansar.
Mas antes voy a cerrar
esta mediada espinela
que sirve como charnela,
le pongo la última tuerca
porque el final está cerca,
ya se me apaga la vela.
Ahora ya con luz del día
repasando lo ya escrito
proseguiré el circüito
con total autonomía.
¡Que es lo que yo idearía?
-me pregunto con cautela-
Se alarga la cantinela
y algo nuevo he de decir,
Buen humor al escribir
creo ha de ser la secuela.
Mas ¿cómo causar la risa
al lector que aquí me sigue?
¿Qué escribir para que ligue
y de humorada precisa?
¡Mi musa ya no improvisa!
He perdido el albedrío
respondiendo al desafío,
la obligación me sepulta
es locura que resulta
de meterme en este lío.
Dejaré que la locura
me lleve por su sendero
aunque me da mal agüero
y la duda me tortura.
Me temo que la aventura
tropieza en caudal bravío,
tendré que cruzar el río
por esta cornisa estrecha
para seguir en la brecha
¡No sé si podré!¡Confío!
Lo pasé sin más apuro,
llano y libre está el camino
acercándome al destino
avanzo firme y seguro.
Ha pasado lo más duro,
no veo ninguna cuesta
ni indicios de una funesta
predicción que mal augure
ya es hora que me apresure
en terminar la respuesta.
Nada tengo que añadir,
ya dí todos los consejos,
allí quedaron anejos
a lo que supe decir.
Mi glosa puedes seguir
así la dejo dispuesta
porque no suma ni resta
palabra a mi refranero,
y no me pongo sombrero
pues ya no me da la testa.
Última espinela embisto
con fuerzas que ya se acaban,
los restos que me empujaban
se han llenado de flogisto.
Al quedarme desprovisto
de ideas ya no me avío.
Despojado de atavío
literario me recuesto,
el glosario está dispuesto
y ya me siento cansío.
ha de ser obligatorio
mas del recurso oratorio
ya se me apaga la vela.
Creo ha de ser la secuela
de meterme en este lío
no sé si podré, confío
en terminar mi respuesta
pues ya no me da la testa
y ya me siento cansío.
.......................................
Glosa
La espinelas escribo
con toda facilidad,
es adaptabilidad
al ritmo lo que percibo.
Y si estímulo recibo
de una bella cantinela
que actúa en mí como espuela
las presento. ¡Que me alaben!
Y me encantan los que saben
responder con espinela.
Pues sería algo ideal
y posiblemente cómico
que se convirtiera en crónico
esa respuesta especial.
Aumentaría el caudal
poético del auditorio.
Por ello mi impetratorio
ante quien tiene poder
que con verso responder
ha de ser obligatorio.
Usar palabras correctas,
medidas y acentuaciones,
las rimas en condiciones
con imágenes directas.
Seguir las normas perfectas
del ritmo declamatorio,
Y no sea aleatorio
el ripio, si descuidado,
que no se note forzado
mas del recurso oratorio.
Concentrado en conformar
una respuesta estudiada
en esta glosa versada
no consigo descansar.
Mas antes voy a cerrar
esta mediada espinela
que sirve como charnela,
le pongo la última tuerca
porque el final está cerca,
ya se me apaga la vela.
Ahora ya con luz del día
repasando lo ya escrito
proseguiré el circüito
con total autonomía.
¡Que es lo que yo idearía?
-me pregunto con cautela-
Se alarga la cantinela
y algo nuevo he de decir,
Buen humor al escribir
creo ha de ser la secuela.
Mas ¿cómo causar la risa
al lector que aquí me sigue?
¿Qué escribir para que ligue
y de humorada precisa?
¡Mi musa ya no improvisa!
He perdido el albedrío
respondiendo al desafío,
la obligación me sepulta
es locura que resulta
de meterme en este lío.
Dejaré que la locura
me lleve por su sendero
aunque me da mal agüero
y la duda me tortura.
Me temo que la aventura
tropieza en caudal bravío,
tendré que cruzar el río
por esta cornisa estrecha
para seguir en la brecha
¡No sé si podré!¡Confío!
Lo pasé sin más apuro,
llano y libre está el camino
acercándome al destino
avanzo firme y seguro.
Ha pasado lo más duro,
no veo ninguna cuesta
ni indicios de una funesta
predicción que mal augure
ya es hora que me apresure
en terminar la respuesta.
Nada tengo que añadir,
ya dí todos los consejos,
allí quedaron anejos
a lo que supe decir.
Mi glosa puedes seguir
así la dejo dispuesta
porque no suma ni resta
palabra a mi refranero,
y no me pongo sombrero
pues ya no me da la testa.
Última espinela embisto
con fuerzas que ya se acaban,
los restos que me empujaban
se han llenado de flogisto.
Al quedarme desprovisto
de ideas ya no me avío.
Despojado de atavío
literario me recuesto,
el glosario está dispuesto
y ya me siento cansío.
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