Oscar-Pineda
Poeta asiduo al portal
Hoy empieza a florecer
una nueva margarita
para una jovencita
que se convierte en mujer
mi mente vino a tejer.
Con el brillo de mi estrella
quince versos para ella
pa´ que le sirvan de guía
la coronen de alegría
y la tengan siempre bella.
Quince rosas de mi jardín
se pusieron muy celosas
porque unas mariposas
venían con un paladín
querían llevarse un jazmín.
Para los quince años tuyos
también querían los capullos
que estaban en el balcón
para adornar tu corazón
y dormirte con su arrullo.
Esa fina vestidura
que hoy luces con sencillez
tiene aroma a niñez
y te colma de hermosura
te ves llena de ternura.
Bailando el vals con tu padre
sonriente también la madre
reviviendo el antaño
celebran tus quince años
sin dolor que los taladre.
una nueva margarita
para una jovencita
que se convierte en mujer
mi mente vino a tejer.
Con el brillo de mi estrella
quince versos para ella
pa´ que le sirvan de guía
la coronen de alegría
y la tengan siempre bella.
Quince rosas de mi jardín
se pusieron muy celosas
porque unas mariposas
venían con un paladín
querían llevarse un jazmín.
Para los quince años tuyos
también querían los capullos
que estaban en el balcón
para adornar tu corazón
y dormirte con su arrullo.
Esa fina vestidura
que hoy luces con sencillez
tiene aroma a niñez
y te colma de hermosura
te ves llena de ternura.
Bailando el vals con tu padre
sonriente también la madre
reviviendo el antaño
celebran tus quince años
sin dolor que los taladre.