alecalo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegas brava al límite arenado
con tu blanca y tan pura rabia.
Envuelves todo mal a tu paso
lo arrastras hacia las oscuras profundidades
del mar que te dio la vida
para ser libre
junto al viento que te forma en el aire.
Salas las piedras donde descansas
emites un sereno sonido
que equilibra el alma.
Armonizas los sentidos
embriagando de ímpetu
los ojos que te admiran.
Regalas respeto y belleza
cada vez que irrumpes en la orilla.
Te duermes,
sobre las calmas aguas de un océano
para nuevamente renacer junto al alba.
con tu blanca y tan pura rabia.
Envuelves todo mal a tu paso
lo arrastras hacia las oscuras profundidades
del mar que te dio la vida
para ser libre
junto al viento que te forma en el aire.
Salas las piedras donde descansas
emites un sereno sonido
que equilibra el alma.
Armonizas los sentidos
embriagando de ímpetu
los ojos que te admiran.
Regalas respeto y belleza
cada vez que irrumpes en la orilla.
Te duermes,
sobre las calmas aguas de un océano
para nuevamente renacer junto al alba.