(silva)
Quisiera que la frente doblegaras
al oír que alguien habla de "humildad"
y bien la practicaras
pensando más en otros con piedad
pues sabido será que las batallas
cuando solo te hallas
no se ganan estando en soledad,
si cometes errores
y pisoteas vil a seguidores,
tu espada les entierras a traición
sin tener devoción
de amistad que predicas,
con palabras golosas la salpicas
y es nula tu intención
como lo hace el bandido,
pues amigos honestos has destruido.
Tan falsamente elogias al vecino
que amigable su mano te tendió
y no vio que tu ingenio retorcido
su ingenio destruyó.
Pavo real catrino
tu aire que es altivo y tan mezquino
son palabras...muy llenas de ficción.
Siempre serás la pobre imitación
de alguien que con cabal humanidad
lleno está de bondad
y sabrás algún día
amigo es el que, con frente alta
su protección te ofrece ante el fracaso,
perdona cualquier falta
ya sea con el alba o el ocaso
de nuestra corta vida,
es el que nuestros males pronto olvida,
siempre estará presente
siendo quien nos aliente
y toma en cuenta que
no se sabe por qué
sin amigos la vida está perdida.
Laura P. Farias V.
Del libro Matices del Corazón
INDAUTOR, México
Derechos reservados
al oír que alguien habla de "humildad"
y bien la practicaras
pensando más en otros con piedad
pues sabido será que las batallas
cuando solo te hallas
no se ganan estando en soledad,
si cometes errores
y pisoteas vil a seguidores,
tu espada les entierras a traición
sin tener devoción
de amistad que predicas,
con palabras golosas la salpicas
y es nula tu intención
como lo hace el bandido,
pues amigos honestos has destruido.
Tan falsamente elogias al vecino
que amigable su mano te tendió
y no vio que tu ingenio retorcido
su ingenio destruyó.
Pavo real catrino
tu aire que es altivo y tan mezquino
son palabras...muy llenas de ficción.
Siempre serás la pobre imitación
de alguien que con cabal humanidad
lleno está de bondad
y sabrás algún día
amigo es el que, con frente alta
su protección te ofrece ante el fracaso,
perdona cualquier falta
ya sea con el alba o el ocaso
de nuestra corta vida,
es el que nuestros males pronto olvida,
siempre estará presente
siendo quien nos aliente
y toma en cuenta que
no se sabe por qué
sin amigos la vida está perdida.
Laura P. Farias V.
Del libro Matices del Corazón
INDAUTOR, México
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