Armonia
Poeta veterana
Cenizas
Se diluyen nuestros antojos
vagando en el tormento
de esta pasión desvanecida,
buscando un destino
que el tiempo no concedió.
Surgen en la memoria
las sombras de un amor
que vació la oscuridad,
un amor denso como el corazón
tentado por la muerte.
Esta noche, soy víctima de tu nombre...
Mis lágrimas se convierten
en el lodo que manchó la ciudad
con recuerdos hipócritas:
tu espíritu de mármol...
mi lamento endemoniado;
tu vacío corazón... un paraiso de cuervos
sin espantapájaros.
Camino bajo una farola rota,
entre la razón y la locura,
vaciando a gritos el dolor que sembraste,
trocando los minutos
por el temor de la tristeza eterna.
Desde ahora y para siempre
el desprecio observará
mis sueños contigo:
el odio a ese amor
que quedó en cenizas.