darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi yo primera a veces se convertía en un tú segunda, aunque por lo general éramos una sola persona.
Mi pecho y abdomen estaban unidos a ella, además compartíamos un mismo sexo, pero eso no era todo, la que les habla era la más inteligente, aunque todos somos inteligentes, sino que yo era más audaz que mi otro yo, que siempre quedaba relegada por su actitud pasiva.
Recuerdo un día, que mi papá llegó a casa un poco malhumorado por el estrés y le pedí que me dejara salir a jugar con una amiga y él replicó muy airado:
-Que no te das cuenta que eres un monstruo. Y luego me lanzó su zapato, el cual impactó en el rostro de yo segunda, eso me molestó mucho. De todas maneras la vida continuaba.
Me encantaba leer en demasía, pero sobre temas literarios, en cambio a yo segunda le agradaba la farándula, pero mentalmente siempre los estímulos llegaban de manera ordenada y sistematizada, es por eso que sincronizábamos muy bien nuestros movimientos y hábitos; aunque no me gustaba la escuela porque mi amiga me decía que allí molestan mucho a las personas raras, empero yo no era del todo rara podía realizar cualquier actividad complicada con facilidad y de eso me di cuenta pronto, igual dos cabezas piensan mejor que una.
En cuanto a lo biológico nuestros cuerpos cada día se iban debilitando más, el de yo segunda era más delicado y frágil; en sí, era la más bella (eso tengo que aceptarlo), quizás ese no sea el detalle más penoso.
El otro día mi yo segunda me dijo que su pecho le estaba doliendo muy fuerte y le creo porque yo también lo sentía, llamé al doctor y adelanté mi cita semestral.
Me hice los exámenes correspondientes y se detectó una proliferación de células malignas en yo segunda, vi sufrir a mi hermana hasta su muerte, ahora se envenenará todo.
En este momento me pregunto:
-Tendré alma, pero si mi alma es así en el más allá, la verdad, no quisiera morir.
De todas formas, ahora me toca esperar.
¡Uf!
