Duelo (2011)

Gaita

Poeta recién llegado
No quería partir esa esperanza que aún mantenías
sobre mi voluntad,
nunca hubiese deseado romperte el corazón así.
Porque roto también yo he quedado
y del cielo ya no llueven esas estrellas que llovían.

Si todo era tan divertido al principio, tan puro;
como dos versos pintados cual arcoíris,
como la blanca luna que brilla ahora en la ceguera
que tengo de aquellos tiempos,
como el sol, bandido rubio, que me quema el corazón.

La angustia que hoy recorre mi sendero sensible
ha de ser toda tuya también,
porque las flores se marchitaron con el fin de la primavera,
se quedaron sin vida en el verano puesto
por aromas que trae la fuerte brisa, que luego se lo lleva todo.

De mis errores he aprendido que no hay peor defecto
que el que mata a un corazón,
lleno de sangre dulce que es tu sangre.
No quiero verte llorar, sólo deseo que tu duelo acabe,
que tus penitas emigren con la ventolera del amanecer,
de ese sol volviendo en el horizonte de tejados sobre el río.

Y por ti y por mí, por la vida de los dos: ¡que sea mañana mismo!
¡Mañana mismo, donde acaben nuestras quejas!
 
No quería partir esa esperanza que aún mantenías
sobre mi voluntad,
nunca hubiese deseado romperte el corazón así.
Porque roto también yo he quedado
y del cielo ya no llueven esas estrellas que llovían.

Si todo era tan divertido al principio, tan puro;
como dos versos pintados cual arcoíris,
como la blanca luna que brilla ahora en la ceguera
que tengo de aquellos tiempos,
como el sol, bandido rubio, que me quema el corazón.

La angustia que hoy recorre mi sendero sensible
ha de ser toda tuya también,
porque las flores se marchitaron con el fin de la primavera,
se quedaron sin vida en el verano puesto
por aromas que trae la fuerte brisa, que luego se lo lleva todo.

De mis errores he aprendido que no hay peor defecto
que el que mata a un corazón,
lleno de sangre dulce que es tu sangre.
No quiero verte llorar, sólo deseo que tu duelo acabe,
que tus penitas emigren con la ventolera del amanecer,
de ese sol volviendo en el horizonte de tejados sobre el río.

Y por ti y por mí, por la vida de los dos: ¡que sea mañana mismo!
¡Mañana mismo, donde acaben nuestras quejas!

buenas letras amigo de reconocimiento por romper un corazón, más el tiempo lo cura todo y al tiempo la razón, ha sido un placer leerte abrazos, Ricardo.
 
no quería partir esa esperanza que aún mantenías
sobre mi voluntad,
nunca hubiese deseado romperte el corazón así.
porque roto también yo he quedado
y del cielo ya no llueven esas estrellas que llovían.

si todo era tan divertido al principio, tan puro;
como dos versos pintados cual arcoíris,
como la blanca luna que brilla ahora en la ceguera
que tengo de aquellos tiempos,
como el sol, bandido rubio, que me quema el corazón.

la angustia que hoy recorre mi sendero sensible
ha de ser toda tuya también,
porque las flores se marchitaron con el fin de la primavera,
se quedaron sin vida en el verano puesto
por aromas que trae la fuerte brisa, que luego se lo lleva todo.

de mis errores he aprendido que no hay peor defecto
que el que mata a un corazón,
lleno de sangre dulce que es tu sangre.
no quiero verte llorar, sólo deseo que tu duelo acabe,
que tus penitas emigren con la ventolera del amanecer,
de ese sol volviendo en el horizonte de tejados sobre el río.

y por ti y por mí, por la vida de los dos: ¡que sea mañana mismo!
¡mañana mismo, donde acaben nuestras quejas!

de todos los duelos se sacan fuerzas diego !!!de todos los errores, hacemos mejores seres humanos...
Me parece hermosa tu poesÍa.
Te enviÓ mi abrazo cariÑoso
pincoya
 
El reconocimiento del error en la palabra escrita :) Te mando un abrazo amigo, y gracias muchas por leerme. No tenés porqué masoquearte jajaja! :)
 
Cipres! Gracias, es muy cierto de la pena en el duelo. Un abrazo muy grande de poesía, clara y pura (no es este el caso) de luna llena en el manantial :)
 
Siempre tan cariñosa vos Naty. Tengo que tener un trato especial con usted señorita :)
Le mando un beso, un abrazo de oso poeta, y lo mejor para el 2012! Que tengas muchas felicidades! Mi deseo.
 
No quería partir esa esperanza que aún mantenías
sobre mi voluntad,
nunca hubiese deseado romperte el corazón así.
Porque roto también yo he quedado
y del cielo ya no llueven esas estrellas que llovían.

Si todo era tan divertido al principio, tan puro;
como dos versos pintados cual arcoíris,
como la blanca luna que brilla ahora en la ceguera
que tengo de aquellos tiempos,
como el sol, bandido rubio, que me quema el corazón.

La angustia que hoy recorre mi sendero sensible
ha de ser toda tuya también,
porque las flores se marchitaron con el fin de la primavera,
se quedaron sin vida en el verano puesto
por aromas que trae la fuerte brisa, que luego se lo lleva todo.

De mis errores he aprendido que no hay peor defecto
que el que mata a un corazón,
lleno de sangre dulce que es tu sangre.
No quiero verte llorar, sólo deseo que tu duelo acabe,
que tus penitas emigren con la ventolera del amanecer,
de ese sol volviendo en el horizonte de tejados sobre el río.

Y por ti y por mí, por la vida de los dos: ¡que sea mañana mismo!
¡Mañana mismo, donde acaben nuestras quejas!
Tambien de los malos momentos se obtienen
enseñanzas. bellissimo. saludos amables.
 

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