Podría correr las cortinas, desparramarme en las cantinas para luego verter el absenta por mi garganta y dejarme ir… cerrar los ojos en un anhelo por permanecer y un deseo por partir.
Sería valiente en la medida suficiente para cortar las venas que retienen la sangre en su curso. Abrirlas sin miramientos con la tajante consigna de detener el cauce, el motivo, la pauta, lo necesariamente condenado… y simplemente declinar.
Verter el último trago sin mayor aspaviento ni desparpajo. Brindar con el reflejo del sucio espejo cuarteado que no dice nada y a la vez me reprocha en la cara el haber permitido tu partida.
Podría levantar la botella nuevamente y gritarle a Eolo que me lleve a tu vera. Romper con todas las promesas que hice a tu recuerdo… Extender los brazos, levantar el vuelo.
Y una vez con las venas reventadas, esbozar la sonrisa del anhelo, sin más equilibrio que un deseo… saltar al vacío… ser uno con el suelo.
Deuteronomio 32:35
Mía es la venganza y la retribución.
Al tiempo señalado el pie de ellos
se moverá con inseguridad,
porque cercano está el día de su desastre,
y los sucesos ya listos para ellos de veras se apresuran.
Sería valiente en la medida suficiente para cortar las venas que retienen la sangre en su curso. Abrirlas sin miramientos con la tajante consigna de detener el cauce, el motivo, la pauta, lo necesariamente condenado… y simplemente declinar.
Verter el último trago sin mayor aspaviento ni desparpajo. Brindar con el reflejo del sucio espejo cuarteado que no dice nada y a la vez me reprocha en la cara el haber permitido tu partida.
Podría levantar la botella nuevamente y gritarle a Eolo que me lleve a tu vera. Romper con todas las promesas que hice a tu recuerdo… Extender los brazos, levantar el vuelo.
Y una vez con las venas reventadas, esbozar la sonrisa del anhelo, sin más equilibrio que un deseo… saltar al vacío… ser uno con el suelo.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd∴
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Deuteronomio 32:35
Mía es la venganza y la retribución.
Al tiempo señalado el pie de ellos
se moverá con inseguridad,
porque cercano está el día de su desastre,
y los sucesos ya listos para ellos de veras se apresuran.
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