PatrizziaMoraty
Poeta que considera el portal su segunda casa
Susurrando casi sin fuerzas,
ante un sordo que no me entiende,
va de nuevo mi súplica,
tal vez esta vez tenga más suerte.
No desplumes mis sueños,
no desplumes mis ansias,
no desplumes mi libertad...
¡No desplumes mis alas!
Agonizantes mis gritos
se pierden en la nada.
Tu espíritu pendenciero
ha quitado pluma a pluma,
el poco amor que quedaba.
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