Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
VENECIA
Venecia, perla del Adriático,
delicada joya, ciudad encantada.
Donde las sirenas duermen,
donde las musas cantan.
Allí, en La Fenicie
los bellos cantos de Vivaldi
las cuatros estaciones inmortales,
con voces de violines y flautas.
Allí quiero pasear mi amor,
entre laberinto de canales,
donde fluyen las acquas altas
que a San Marco bañan
Puente de los suspiros
cuatrocientos puentes,
Cuatrocientas ramas
sobre sus bellos canales
ramas floridas, de la ciudad del agua.
Tiziano, en el eterno sueño de los colores
pinto, la belleza etérea de Venus y Adonis.
Y Tintorero con su magia, plasmo,
la dulzura erótica de Baco y Ariadna
¡Ay! Gondolero, ven y canta canciones
y romanzas de la bela Italia
Venecia, donde el amor se hace eterno.
Venecia la ciudad encantada.
Venecia, perla del Adriático,
delicada joya, ciudad encantada.
Donde las sirenas duermen,
donde las musas cantan.
Allí, en La Fenicie
los bellos cantos de Vivaldi
las cuatros estaciones inmortales,
con voces de violines y flautas.
Allí quiero pasear mi amor,
entre laberinto de canales,
donde fluyen las acquas altas
que a San Marco bañan
Puente de los suspiros
cuatrocientos puentes,
Cuatrocientas ramas
sobre sus bellos canales
ramas floridas, de la ciudad del agua.
Tiziano, en el eterno sueño de los colores
pinto, la belleza etérea de Venus y Adonis.
Y Tintorero con su magia, plasmo,
la dulzura erótica de Baco y Ariadna
¡Ay! Gondolero, ven y canta canciones
y romanzas de la bela Italia
Venecia, donde el amor se hace eterno.
Venecia la ciudad encantada.