Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se pierden las lágrimas, los senderos se vuelven
caminos de muerte, nada aminora la ansia de vida,
las tierras fertiles mantos blancos su alfombra;
desfile demacrado y sin esperanza.
Ya la inocencia de la niñez se transforma en
un grito de ayuda;¡ mamá tengo hambre!
La angustia se vuelve pandemia por la ineptitud
de los privilegiados.
Bendita naturaleza que nos recuerda que tan
débiles somos ante el poderío de sus reclamos;
ya los pastizales se vuelven desiertos,
los ríos solo fango de lo que un día fue manantiales
de vida, rayos solares que pierden su fuerza
ante la gélida tormenta que impávida se posa
como ama y señora de las regiones inhóspitas...
Entre lamentos de dolor, se escucha el grito
desgarrador de la madre horrorizada ante
la vida perdida de su ángel desnutrido, por no
tener con que alimentarse ese ángel de Dios..
Los pueblos solo son guarida de fantasmas
abandonados, ya no existe vida sus moradores
se pierden en los caminos decorados de cascajos
y de olor a muerte.
Ya se invaden las grandes metrópolis con los
temerosos moradores de un mundo tan irreal,
se decoran sus calles con mendigos pidiendo
un pan que comer..¡vete a trabajar el murmullo
y una mirada de desprecio! .
caminos de muerte, nada aminora la ansia de vida,
las tierras fertiles mantos blancos su alfombra;
desfile demacrado y sin esperanza.
Ya la inocencia de la niñez se transforma en
un grito de ayuda;¡ mamá tengo hambre!
La angustia se vuelve pandemia por la ineptitud
de los privilegiados.
Bendita naturaleza que nos recuerda que tan
débiles somos ante el poderío de sus reclamos;
ya los pastizales se vuelven desiertos,
los ríos solo fango de lo que un día fue manantiales
de vida, rayos solares que pierden su fuerza
ante la gélida tormenta que impávida se posa
como ama y señora de las regiones inhóspitas...
Entre lamentos de dolor, se escucha el grito
desgarrador de la madre horrorizada ante
la vida perdida de su ángel desnutrido, por no
tener con que alimentarse ese ángel de Dios..
Los pueblos solo son guarida de fantasmas
abandonados, ya no existe vida sus moradores
se pierden en los caminos decorados de cascajos
y de olor a muerte.
Ya se invaden las grandes metrópolis con los
temerosos moradores de un mundo tan irreal,
se decoran sus calles con mendigos pidiendo
un pan que comer..¡vete a trabajar el murmullo
y una mirada de desprecio! .
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