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La mortaja de la vieja

Capasa

Poeta que considera el portal su segunda casa
LA MORTAJA DE LA VIEJA
(basada en una historia real)

El otro día en la peluquería
una historia me contarón.
Era una historia real
pero de humor macabro.

Veréis, pues resulta
que en un pueblo de Sevilla
cercano a la capital
vivía una pobre viejecilla.

Sabia la pobrecilla
que estaba en su recta final
y pidió a sus hijas
un deseo trascendental

-Mirad hijas mías…
Yo eché a la Virgen, una promesa.
Quiero que me pongáis un traje
que me hice para cuando yo muera

-No quiero que lo olvidéis,
ese es mi ultimo deseo.
-Lo tengo en una maleta
guardado en el ropero.

Paso el tiempo y una mañana
la pobre vieja murió.
Y sus hijas recordaron
lo que su madre les recomendó.

Abrieron el armario
donde la maleta estaba
para ponerle a su madre
la deseada mortaja.

Pero cual fue su sorpresa
cuando abrieron aquella caja
¿Era un traje de flamenca,
con adornos y zarandajas?

(Descripción de traje regional)

Es el traje de flamenca
de colores muy brillantes
de lunares o de flores,
con encajes y volantes.

Los complementos son
pulseras y peinecillos,
flores para el pelo
collares y zarcillos.

Allí se monto “el pollo”
pues el hijo discrepa
no quiere poner a su madre
esa mortaja indiscreta.

Las hijas, dicen que si
que su madre lo pidió
que había echado la promesa
y era su ultima petición

Así, que amortajaron a la vieja
con el traje de flamenca
le pusieron los zarcillos
y hasta la flor llevo puesta.

Las amigas y las vecinas
quieren ver a la muerta.
pero los hijos deciden;
-Es mejor que no la vean.

-Déjenlo… decía el hijo,
tengan, un buen recuerdo de ella.
-Quedo un poco desfigurada…
reacuérdenla, tal como era.

Bien tapadita en la caja
y guardando bien el secreto,
llevaron a la viejita
derechita al cementerio.

Unos cuantos días mas tarde
Las hijas, en casa de la muerta,
arreglando los armarios
muy pronto se dieron cuenta

Que en el fondo del ropero,
estaba otra maleta
estaba bien guardadita
con la mortaja verdadera

Era el habito del Carmelo,
con su escapulario y correa.
y con una nota en ella
dando las instrucciones concretas.

Las hijas no tienen consuelo,
el hijo se enfada con ellas
Una pierde la cabeza.
y quiere pedir a la jueza

Que exhumen el cadáver
para cumplir la promesa
Pero lo peor de todo
que allí estaba la vieja

Vestida de faralaes
con el traje de flamenca.
Y se entero todo el pueblo
de cómo, amortajaron a la vieja.

Vestida con aquel traje
que parecía que iba para la feria.
Y el habito del Carmelo
guardado en la maleta.

Carmen Pacheco
 
Última edición:
LA MORTAJA DE LA VIEJA
(basada en una historia real)

El otro día en la peluquería
una historia me contarón.
Era una historia real
pero de humor macabro.

Veréis, pues resulta
que en un pueblo de Sevilla
cercano a la capital
vivía una pobre viejecilla.

Sabia la pobrecilla
que estaba en su recta final
y pidió a sus hijas
un deseo trascendental

-Mirad hijas mías…
Yo eché a la Virgen, una promesa.
Quiero que me pongáis un traje
que me hice para cuando yo muera

-No quiero que lo olvidéis,
ese es mi ultimo deseo.
-Lo tengo en una maleta
guardado en el ropero.

Paso el tiempo y una mañana
la pobre vieja murió.
Y sus hijas recordaron
lo que su madre les recomendó.

Abrieron el armario
donde la maleta estaba
para ponerle a su madre
la deseada mortaja.

Pero cual fue su sorpresa
cuando abrieron aquella caja
¿Era un traje de flamenca,
con adornos y zarandajas?

(Descripción de traje regional)

Es el traje de flamenca
de colores muy brillantes
de lunares o de flores,
con encajes y volantes.

Los complementos son
pulseras y peinecillos,
flores para el pelo
collares y zarcillos.

Allí se monto “el pollo”
pues el hijo discrepa
no quiere poner a su madre
esa mortaja indiscreta.

Las hijas, dicen que si
que su madre lo pidió
que había echado la promesa
y era su ultima petición

Así, que amortajaron a la vieja
con el traje de flamenca
le pusieron los zarcillos
y hasta la flor llevo puesta.

Las amigas y las vecinas
quieren ver a la muerta.
pero los hijos deciden;
-Es mejor que no la vean.

-Déjenlo… decía el hijo,
tengan, un buen recuerdo de ella.
-Quedo un poco desfigurada…
reacuérdenla, tal como era.

Bien tapadita en la caja
y guardando bien el secreto,
llevaron a la viejita
derechita al cementerio.

Unos cuantos días mas tarde
Las hijas, en casa de la muerta,
arreglando los armarios
muy pronto se dieron cuenta

Que en el fondo del ropero,
estaba otra maleta
estaba bien guardadita
con la mortaja verdadera

Era el habito del Carmelo,
con su escapulario y correa.
y con una nota en ella
dando las instrucciones concretas.

Las hijas no tienen consuelo,
el hijo se enfada con ellas
Una pierde la cabeza.
y quiere pedir a la jueza

Que exhumen el cadáver
para cumplir la promesa
Pero lo peor de todo
que allí estaba la vieja

Vestida de faralaes
con el traje de flamenca.
Y se entero todo el pueblo
de cómo, amortajaron a la vieja.

Vestida con aquel traje
que parecía que iba para la feria.
Y el habito del Carmelo
guardado en la maleta.

Carmen Pacheco



Te felicito.....esta muy bueno.......me encanto..!!!

DDS
 
jajajajajaj....pobre viejecita vestida para rumbear....
exelente...lindas terminaciones en los versos...
seguirè leyendote.
mmm
mas estrellas.
 


Carmen Pacheco[/QUOTE]
Muy bueno,amiga mía. Aún me río imaginándome a la vieja en la mortaja con su traje de faralai, sólo le faltaba un detallito: las castañuelas una en cada mano..jajaja,y un walkman colgado del cuello sonando Los Chichos,["Mujé cruel,mujé crueeeeeel...").Besos,Estrella.
 
LA MORTAJA DE LA VIEJA
(basada en una historia real)

El otro día en la peluquería
una historia me contarón.
Era una historia real
pero de humor macabro.

Veréis, pues resulta
que en un pueblo de Sevilla
cercano a la capital
vivía una pobre viejecilla.

Sabia la pobrecilla
que estaba en su recta final
y pidió a sus hijas
un deseo trascendental

-Mirad hijas mías…
Yo eché a la Virgen, una promesa.
Quiero que me pongáis un traje
que me hice para cuando yo muera

-No quiero que lo olvidéis,
ese es mi ultimo deseo.
-Lo tengo en una maleta
guardado en el ropero.

Paso el tiempo y una mañana
la pobre vieja murió.
Y sus hijas recordaron
lo que su madre les recomendó.

Abrieron el armario
donde la maleta estaba
para ponerle a su madre
la deseada mortaja.

Pero cual fue su sorpresa
cuando abrieron aquella caja
¿Era un traje de flamenca,
con adornos y zarandajas?

(Descripción de traje regional)

Es el traje de flamenca
de colores muy brillantes
de lunares o de flores,
con encajes y volantes.

Los complementos son
pulseras y peinecillos,
flores para el pelo
collares y zarcillos.

Allí se monto “el pollo”
pues el hijo discrepa
no quiere poner a su madre
esa mortaja indiscreta.

Las hijas, dicen que si
que su madre lo pidió
que había echado la promesa
y era su ultima petición

Así, que amortajaron a la vieja
con el traje de flamenca
le pusieron los zarcillos
y hasta la flor llevo puesta.

Las amigas y las vecinas
quieren ver a la muerta.
pero los hijos deciden;
-Es mejor que no la vean.

-Déjenlo… decía el hijo,
tengan, un buen recuerdo de ella.
-Quedo un poco desfigurada…
reacuérdenla, tal como era.

Bien tapadita en la caja
y guardando bien el secreto,
llevaron a la viejita
derechita al cementerio.

Unos cuantos días mas tarde
Las hijas, en casa de la muerta,
arreglando los armarios
muy pronto se dieron cuenta

Que en el fondo del ropero,
estaba otra maleta
estaba bien guardadita
con la mortaja verdadera

Era el habito del Carmelo,
con su escapulario y correa.
y con una nota en ella
dando las instrucciones concretas.

Las hijas no tienen consuelo,
el hijo se enfada con ellas
Una pierde la cabeza.
y quiere pedir a la jueza

Que exhumen el cadáver
para cumplir la promesa
Pero lo peor de todo
que allí estaba la vieja

Vestida de faralaes
con el traje de flamenca.
Y se entero todo el pueblo
de cómo, amortajaron a la vieja.

Vestida con aquel traje
que parecía que iba para la feria.
Y el habito del Carmelo
guardado en la maleta.

Carmen Pacheco


Me ha encantado, que divertida, aunque el fondo no lo sea. Muy buena, te dejo mis estrellas.
 
Bien Capasa. Me alegraste en esta fría noche de lluvia incesante. No hubo carcajadas estruendosas pero te juro que tengo una mueca de sonrisa que me ha durado por minutos. Dicen que eso le ayuda a uno a retardar las arrugas. Bueno, muchas gracias te doy. ¿Me imaginas a mí, un varón del ayer, buscando cremas antiarrugas en el supermercado? !MEJOR TE LEO! y no me veo ridículo ante el cajero...

Jajajajaaaaaaaaaaaa!!!

Abrazos y estrellas!!
 
LA MORTAJA DE LA VIEJA
(basada en una historia real)

El otro día en la peluquería
una historia me contarón.
Era una historia real
pero de humor macabro.

Veréis, pues resulta
que en un pueblo de Sevilla
cercano a la capital
vivía una pobre viejecilla.

Sabia la pobrecilla
que estaba en su recta final
y pidió a sus hijas
un deseo trascendental

-Mirad hijas mías…
Yo eché a la Virgen, una promesa.
Quiero que me pongáis un traje
que me hice para cuando yo muera

-No quiero que lo olvidéis,
ese es mi ultimo deseo.
-Lo tengo en una maleta
guardado en el ropero.

Paso el tiempo y una mañana
la pobre vieja murió.
Y sus hijas recordaron
lo que su madre les recomendó.

Abrieron el armario
donde la maleta estaba
para ponerle a su madre
la deseada mortaja.

Pero cual fue su sorpresa
cuando abrieron aquella caja
¿Era un traje de flamenca,
con adornos y zarandajas?

(Descripción de traje regional)

Es el traje de flamenca
de colores muy brillantes
de lunares o de flores,
con encajes y volantes.

Los complementos son
pulseras y peinecillos,
flores para el pelo
collares y zarcillos.

Allí se monto “el pollo”
pues el hijo discrepa
no quiere poner a su madre
esa mortaja indiscreta.

Las hijas, dicen que si
que su madre lo pidió
que había echado la promesa
y era su ultima petición

Así, que amortajaron a la vieja
con el traje de flamenca
le pusieron los zarcillos
y hasta la flor llevo puesta.

Las amigas y las vecinas
quieren ver a la muerta.
pero los hijos deciden;
-Es mejor que no la vean.

-Déjenlo… decía el hijo,
tengan, un buen recuerdo de ella.
-Quedo un poco desfigurada…
reacuérdenla, tal como era.

Bien tapadita en la caja
y guardando bien el secreto,
llevaron a la viejita
derechita al cementerio.

Unos cuantos días mas tarde
Las hijas, en casa de la muerta,
arreglando los armarios
muy pronto se dieron cuenta

Que en el fondo del ropero,
estaba otra maleta
estaba bien guardadita
con la mortaja verdadera

Era el habito del Carmelo,
con su escapulario y correa.
y con una nota en ella
dando las instrucciones concretas.

Las hijas no tienen consuelo,
el hijo se enfada con ellas
Una pierde la cabeza.
y quiere pedir a la jueza

Que exhumen el cadáver
para cumplir la promesa
Pero lo peor de todo
que allí estaba la vieja

Vestida de faralaes
con el traje de flamenca.
Y se entero todo el pueblo
de cómo, amortajaron a la vieja.

Vestida con aquel traje
que parecía que iba para la feria.
Y el habito del Carmelo
guardado en la maleta.

Carmen Pacheco


Hola,
Los accesorios son parecidos
al traje regional de la tabasqueña.
pero aca se usa el zapateado.
jijijijijijijijijijiji
Un gusto leerte.
Mi traje tambien está preparado.
Saludos y estrellas
¡SONRIE!
 
esta historia la conoci hace mucho tiempo.le diste tu punto en verso.te quedo muy bien.
 
No sabes amiga el efecto de la mortaja.......Que hoy llevando a mi hijo el menor a su colegio.....Zuasssssss,llegó la mortaja a mis recuerdos y en el volante tan sonreída...Iba yendo!!!!Esé fue el motivo en que hoy tu persona vino a mi mente de la manera más simpatica.....Aunque no lo creas,me acuerdo mucho de ti....pesé a la distancia y a la rota comunicación.....Mis abrazos,mi cariño sincero....Aquí estoy,desde hace un mes......
LA MORTAJA DE LA VIEJA
(basada en una historia real)

El otro día en la peluquería
una historia me contarón.
Era una historia real
pero de humor macabro.

Veréis, pues resulta
que en un pueblo de Sevilla
cercano a la capital
vivía una pobre viejecilla.

Sabia la pobrecilla
que estaba en su recta final
y pidió a sus hijas
un deseo trascendental

-Mirad hijas mías…
Yo eché a la Virgen, una promesa.
Quiero que me pongáis un traje
que me hice para cuando yo muera

-No quiero que lo olvidéis,
ese es mi ultimo deseo.
-Lo tengo en una maleta
guardado en el ropero.

Paso el tiempo y una mañana
la pobre vieja murió.
Y sus hijas recordaron
lo que su madre les recomendó.

Abrieron el armario
donde la maleta estaba
para ponerle a su madre
la deseada mortaja.

Pero cual fue su sorpresa
cuando abrieron aquella caja
¿Era un traje de flamenca,
con adornos y zarandajas?

(Descripción de traje regional)

Es el traje de flamenca
de colores muy brillantes
de lunares o de flores,
con encajes y volantes.

Los complementos son
pulseras y peinecillos,
flores para el pelo
collares y zarcillos.

Allí se monto “el pollo”
pues el hijo discrepa
no quiere poner a su madre
esa mortaja indiscreta.

Las hijas, dicen que si
que su madre lo pidió
que había echado la promesa
y era su ultima petición

Así, que amortajaron a la vieja
con el traje de flamenca
le pusieron los zarcillos
y hasta la flor llevo puesta.

Las amigas y las vecinas
quieren ver a la muerta.
pero los hijos deciden;
-Es mejor que no la vean.

-Déjenlo… decía el hijo,
tengan, un buen recuerdo de ella.
-Quedo un poco desfigurada…
reacuérdenla, tal como era.

Bien tapadita en la caja
y guardando bien el secreto,
llevaron a la viejita
derechita al cementerio.

Unos cuantos días mas tarde
Las hijas, en casa de la muerta,
arreglando los armarios
muy pronto se dieron cuenta

Que en el fondo del ropero,
estaba otra maleta
estaba bien guardadita
con la mortaja verdadera

Era el habito del Carmelo,
con su escapulario y correa.
y con una nota en ella
dando las instrucciones concretas.

Las hijas no tienen consuelo,
el hijo se enfada con ellas
Una pierde la cabeza.
y quiere pedir a la jueza

Que exhumen el cadáver
para cumplir la promesa
Pero lo peor de todo
que allí estaba la vieja

Vestida de faralaes
con el traje de flamenca.
Y se entero todo el pueblo
de cómo, amortajaron a la vieja.

Vestida con aquel traje
que parecía que iba para la feria.
Y el habito del Carmelo
guardado en la maleta.

Carmen Pacheco
 
MARISOL PÉREZ;3940303 dijo:
No sabes amiga el efecto de la mortaja.......Que hoy llevando a mi hijo el menor a su colegio.....Zuasssssss,llegó la mortaja a mis recuerdos y en el volante tan sonreída...Iba yendo!!!!Esé fue el motivo en que hoy tu persona vino a mi mente de la manera más simpatica.....Aunque no lo creas,me acuerdo mucho de ti....pesé a la distancia y a la rota comunicación.....Mis abrazos,mi cariño sincero....Aquí estoy,desde hace un mes......
La buscate jaja...Siempre fue tu favorita jaja... una amiga mía que es aficionada al teatro la lleva como un monologo que le adapte, como veras yo casi soy una veterana ya en el portal, estoy desde el 2009 UN abrazo Carmen
 

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