prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dame de tu alma
la punta de una espina
y haré de eso un nido
como los colibrís
ámame cuando esté nublado
con pellizcos de luz
que coagulan irremisiblemente
tus besos petróleo
condéname a poder hacer fuego
de lo extinguido
dime que animal
te provoca ser
cuando mi carne se te ofrece sin compromiso
tus mandíbulas
se clavan en mi cuello
como un jardín de sangre
invadido por mariposas de alas blancas
te habla mi piel a gritos de mar
cuando desordenas las olas
por si fuera mucho pedir
dame por cada segundo dos senos
y te daré por cada seno dos segundos
de mi vida
sigamos ese juego para siempre.
la punta de una espina
y haré de eso un nido
como los colibrís
ámame cuando esté nublado
con pellizcos de luz
que coagulan irremisiblemente
tus besos petróleo
condéname a poder hacer fuego
de lo extinguido
dime que animal
te provoca ser
cuando mi carne se te ofrece sin compromiso
tus mandíbulas
se clavan en mi cuello
como un jardín de sangre
invadido por mariposas de alas blancas
te habla mi piel a gritos de mar
cuando desordenas las olas
por si fuera mucho pedir
dame por cada segundo dos senos
y te daré por cada seno dos segundos
de mi vida
sigamos ese juego para siempre.
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