¿Cómo decirte, buen amigo,
que ya se apocan las estrellas?
Si los astros y todas ellas
cuentan con amor y contigo.
De la higuera, toma al buen higo.
Olvida penas y querellas.
Lleva el recuerdo en cosas bellas
y tu sonrisa, Buen Ramiro.
No quiero coplas de Domingo
ya que siento la dura ausencia.
Pues tu caída nos sentencia
a leer tu nuevo papiro.
¿Y qué nos dice tu partida?
Sino que estamos donde antaño
andando con el gran rebaño
que exuda la pasión y vida.
Te veremos cuando nos toque
reunir a la vieja pandilla,
en este bar y buhardilla
donde el Rey aplaza su enroque.
Buena suerte amigo.
