AQUELLA NIÑA
Hoy al mirar a Karen
arreglándose el cabello
sobre la hermosa tarde,
contemplándose en el espejo
y aplicándose el maquillaje
en sus mejillas,
le vi tan linda,
entonces me ganó el sentimiento
preguntándome
¿ y dónde está mi niña. ?
Aquella niña
que corría por toda la casa
y a quien yo cargaba
cuando por el camino
se dormía,
esa niña
de carita pintada
de inocencia y trencitas,
con vestiditos de encajes
en tonos rosas, blancos, azules
y verdes,
le recuerdo jugando con sus muñecas
y también a la comidita,
apenas abría
los ojos a la vida.
Aquella niña
que imaginariamente volaba
para tocar el arco iris,
esa niña
a quien algunas veces
le habré contado mágicos cuentos,
aquella niña
que en día domingo
la subíamos en los caballitos
de la feria,
esa niña
que me daba de su dulce
de algodón de azúcar.
Aquella niña
que en muchas ocasiones
me involucró en sus imaginativos juegos,
aquella niña
que alguna vez
me miro como héroe,
aquella niña
en que en tantas tardes
hicimos juntos su tarea,
en que en tantas tardes
dimos grandes paseos
por lo largo y ancho
de un parque,
tomado de su mano,
que por cierto recuerdo
que con su dedito no me soltaba,
se aferraba a mí
pareciéndome decir
no me sueltes nunca.
Bien,
aunque me cueste trabajo
aceptarlo,
esa niña ya creció
y el tiempo
le ha moldeado tan bonita.
Adiós casita de madera
que le construyera
su gran tío,
-para su prima también-
adiós casita de madera,
casita de ensueños
donde jugaba
sin saber qué era la vida,
-si era sólo juegos-
sus muñecas ahora
descansan arriba del ropero,
en su memoria ahora
sólo forman parte
de sus bellos recuerdos,
las cambió por el estuche
de cosméticos,
ajustados jeans,
blusas pegaditas
y esas sonrisas
coquetas
que empiezan ya
a derretir los hielos.
¿ Y dónde está mi niña ?
aquella niña
que se dormía en mis brazos
empapándome de su ternura,
aquella niña
a quien yo correteaba
por toda la casa
para que no fuera a tirar
el florero,
esa niña traviesa
que se me escondía
tras el librero
cuando jugábamos a las escondidas.
Aquella niña
de hace apenas unos ayeres
ya dejó de ser una niña
y aunque me duela
-debo asimilarlo en mi cabeza-
ahora es ya una adolescente.
P.D.
Siempre serás mi niña
no importa que ahora tengas 17,
siempre te veré
como mi princesita linda
aunque ahora ya no te me acerques,
aunque conmigo ya no juegues,
aunque ya no te sientes en mis piernas
para convencerme de que te compre un dulce,
aunque ya no me digas papi lindo,
mi niña hermosa
te amaré siempre
y cada vez que cumplas años
imaginariamente
te llevaré globos,
e imaginariamente te regalaré un juguete.
Hoy al mirar a Karen
arreglándose el cabello
sobre la hermosa tarde,
contemplándose en el espejo
y aplicándose el maquillaje
en sus mejillas,
le vi tan linda,
entonces me ganó el sentimiento
preguntándome
¿ y dónde está mi niña. ?
Aquella niña
que corría por toda la casa
y a quien yo cargaba
cuando por el camino
se dormía,
esa niña
de carita pintada
de inocencia y trencitas,
con vestiditos de encajes
en tonos rosas, blancos, azules
y verdes,
le recuerdo jugando con sus muñecas
y también a la comidita,
apenas abría
los ojos a la vida.
Aquella niña
que imaginariamente volaba
para tocar el arco iris,
esa niña
a quien algunas veces
le habré contado mágicos cuentos,
aquella niña
que en día domingo
la subíamos en los caballitos
de la feria,
esa niña
que me daba de su dulce
de algodón de azúcar.
Aquella niña
que en muchas ocasiones
me involucró en sus imaginativos juegos,
aquella niña
que alguna vez
me miro como héroe,
aquella niña
en que en tantas tardes
hicimos juntos su tarea,
en que en tantas tardes
dimos grandes paseos
por lo largo y ancho
de un parque,
tomado de su mano,
que por cierto recuerdo
que con su dedito no me soltaba,
se aferraba a mí
pareciéndome decir
no me sueltes nunca.
Bien,
aunque me cueste trabajo
aceptarlo,
esa niña ya creció
y el tiempo
le ha moldeado tan bonita.
Adiós casita de madera
que le construyera
su gran tío,
-para su prima también-
adiós casita de madera,
casita de ensueños
donde jugaba
sin saber qué era la vida,
-si era sólo juegos-
sus muñecas ahora
descansan arriba del ropero,
en su memoria ahora
sólo forman parte
de sus bellos recuerdos,
las cambió por el estuche
de cosméticos,
ajustados jeans,
blusas pegaditas
y esas sonrisas
coquetas
que empiezan ya
a derretir los hielos.
¿ Y dónde está mi niña ?
aquella niña
que se dormía en mis brazos
empapándome de su ternura,
aquella niña
a quien yo correteaba
por toda la casa
para que no fuera a tirar
el florero,
esa niña traviesa
que se me escondía
tras el librero
cuando jugábamos a las escondidas.
Aquella niña
de hace apenas unos ayeres
ya dejó de ser una niña
y aunque me duela
-debo asimilarlo en mi cabeza-
ahora es ya una adolescente.
P.D.
Siempre serás mi niña
no importa que ahora tengas 17,
siempre te veré
como mi princesita linda
aunque ahora ya no te me acerques,
aunque conmigo ya no juegues,
aunque ya no te sientes en mis piernas
para convencerme de que te compre un dulce,
aunque ya no me digas papi lindo,
mi niña hermosa
te amaré siempre
y cada vez que cumplas años
imaginariamente
te llevaré globos,
e imaginariamente te regalaré un juguete.
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