Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con la intensidad del viento, con la calma de la brisa que se rinde ante el aguerrido mar.
Con la fortaleza de la montaña que inmóvil, se mantiene impávida ante sus imponentes ríos de vida.
Con la dulzura de la miel que semejan el sabor de tus labios suaves y tiernos al besar.
Con la grandeza del astro sol que ilumina, y acaricia con calor la suavidad de ese rostro angelical.
Cuando de mi lado se perdió tu calor y se transformo en gélido invierno.
¡Se me olvido amar! Cuando tu recuerdo se transformo en mi más grande tesoro que nadie más ocupara en este triste corazón que hoy llora con dolor, no por una traición sino por el frío abrazo de esa tumba que cubre ese gran amor que jamás perecerá.
Con la fortaleza de la montaña que inmóvil, se mantiene impávida ante sus imponentes ríos de vida.
Con la dulzura de la miel que semejan el sabor de tus labios suaves y tiernos al besar.
Con la grandeza del astro sol que ilumina, y acaricia con calor la suavidad de ese rostro angelical.
Cuando de mi lado se perdió tu calor y se transformo en gélido invierno.
¡Se me olvido amar! Cuando tu recuerdo se transformo en mi más grande tesoro que nadie más ocupara en este triste corazón que hoy llora con dolor, no por una traición sino por el frío abrazo de esa tumba que cubre ese gran amor que jamás perecerá.
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