Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Habla, grita, explota en tristeza!
Haz que la lágrima te inunde
sin remedio; para ahogarte…
Se marchita la sonrisa,
impostada desde alguna parte
de tu alma recóndita y muda
que se debate y lucha
en desigual batalla.
Se avasalla… Te destruye.
Se atormenta… Te aniquila.
Idus de marzo se acercan…
Tus años se presentan
aporreando todas las puertas.
Otra primavera como tantas
sin florecer ninguna rosa,
perecen aplastadas sus simientes
por las raíces de la mala hierba.
Tu jardín sin fragancias,
sin el rojo prendido…
La sangre se vuelve grumo
en el carril de tus venas
que son callejón sin salida
donde aunque no plantes; crecen
descontroladas espinas.
Ven y dime; pluma mía
por qué se velan los ojos,
por qué hoy, y no otro día.
¿Qué pasó esta noche
que no recuerdo….?
Para amanecer mi pecho
de pronto y sin motivo
de soledades; herido.
Quiero parar y no puedo….
¡Se desbordó el llanto sin medida!
Ese balandro a la deriva;
naufraga, se hunde…se hunde…
y yo sigo en la bodega
buscando la esperanza perdida.
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