Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Políglotas de tantos sentimientos,
viajeros incansables de sus lunas,
pensadores de tardes y de esperas,
poetas de las noches más oscuras.
Reflotados de un mar de mil sargazos,
rodeados de escualos y de dientes,
con lo puesto sortean las derivas
que firman los dictados de la mente.
Tempestades de nubes pasajeras
dirigen su bajel hacia las rocas,
liberando a la rosa de los versos
que compone la cresta de sus olas.
Ilusionistas ávidos de encuentros,
de magia entre las letras y sus rimas,
acróbatas de un tiempo que no existe,
artistas de una voz que no es pasiva.
Y yo, que siempre atiendo a las razones,
me quito mi sombrero ante la gente
enamorada, triste o afligida
que escribe con el alma lo que siente.
viajeros incansables de sus lunas,
pensadores de tardes y de esperas,
poetas de las noches más oscuras.
Reflotados de un mar de mil sargazos,
rodeados de escualos y de dientes,
con lo puesto sortean las derivas
que firman los dictados de la mente.
Tempestades de nubes pasajeras
dirigen su bajel hacia las rocas,
liberando a la rosa de los versos
que compone la cresta de sus olas.
Ilusionistas ávidos de encuentros,
de magia entre las letras y sus rimas,
acróbatas de un tiempo que no existe,
artistas de una voz que no es pasiva.
Y yo, que siempre atiendo a las razones,
me quito mi sombrero ante la gente
enamorada, triste o afligida
que escribe con el alma lo que siente.
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