Algo raro

dulcinista

Poeta veterano en el Portal
Ignoro si lo viví o se trató tan solo de un sueño. Debían ser las cinco de la tarde, ya que me encontraba sentado en la biblioteca tomando café. Es lo que suelo hacer en la realidad a esa hora. Me levanté para buscar un libro. Nada más levantarme del sillón, me caí al suelo. Vi a mi espíritu abandonando mi cuerpo. Supuse, adiviné que estaba muerto. Era consciente de que si volvía nuevamente a introducirme en mi cuerpo, volvería a la vida. Se abrió la puerta y entró Frieda, la criada de ojos azules y exuberantes y erguidos pechos. Decidí que la vida era hermosa. Deseé volver a vivir. Engañosa visión. No era Frieda, sino mi mujer con sus ojos bizcos y sus flácidos pechos caídos. Ningún hombre debería sufrir tal tortura. Decidí continuar muerto. De todas formas, desde que me casé con Idonia, mi vida comenzó a parecerse a la muerte.
Ahora desconozco si estoy vivo o muerto, aunque lo cierto es que desde ese día no veo ni a mi mujer ni a mi querida Frieda.


Eladio Parreño Elias

29-Enero-2012


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Última edición:
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Ignoro si lo viví o se trató tan solo de un sueño. Debían ser las cinco de la tarde, ya que me encontraba sentado en la biblioteca tomando café. Es lo que suelo hacer en la realidad a esa hora. Me levanté para buscar un libro. Nada más levantarme del sillón, me caí al suelo. Vi a mi espíritu abandonando mi cuerpo. Supuse, adiviné que estaba muerto. Era consciente de que si volvía nuevamente a introducirme en mi cuerpo, volvería a la vida. Se abrió la puerta y entró Frieda, la criada de ojos azules y exuberantes y erguidos pechos. Decidí que la vida era hermosa. Deseé volver a vivir. Engañosa visión. No era Frieda, sino mi mujer con sus ojos bizcos y sus flácidos pechos caídos. Ningún hombre debería sufrir tal tortura. Decidí continuar muerto. De todas formas, desde que me casé con Idonia, mi vida comenzó a parecerse a la muerte.
Ahora desconozco si estoy vivo o muerto, aunque lo cierto es que desde ese día no veo ni a mi mujer ni a mi querida Frieda.


Eladio Parreño Elias

29-Enero-2012
Buen escrito amigo, como siempre es un gozo leerte, te remató el ver a tu mujer, si hubiese sido a la criada estarías en las nubes, pero no fue así, por lo tanto ni tu mismo te encuentras, jajaja, me ha gustado tu escrito, cosa que me ha hecho sacar conclusiones de tus magistrales letras, abrazos y estrellas, Ricardo.
 
Ignoro si lo viví o se trató tan solo de un sueño. Debían ser las cinco de la tarde, ya que me encontraba sentado en la biblioteca tomando café. Es lo que suelo hacer en la realidad a esa hora. Me levanté para buscar un libro. Nada más levantarme del sillón, me caí al suelo. Vi a mi espíritu abandonando mi cuerpo. Supuse, adiviné que estaba muerto. Era consciente de que si volvía nuevamente a introducirme en mi cuerpo, volvería a la vida. Se abrió la puerta y entró Frieda, la criada de ojos azules y exuberantes y erguidos pechos. Decidí que la vida era hermosa. Deseé volver a vivir. Engañosa visión. No era Frieda, sino mi mujer con sus ojos bizcos y sus flácidos pechos caídos. Ningún hombre debería sufrir tal tortura. Decidí continuar muerto. De todas formas, desde que me casé con Idonia, mi vida comenzó a parecerse a la muerte.
Ahora desconozco si estoy vivo o muerto, aunque lo cierto es que desde ese día no veo ni a mi mujer ni a mi querida Frieda.


Eladio Parreño Elias

29-Enero-2012

Querido amigo,a veces no es hasta la hora de la muerte que no vemos lo que hemos sido o querido.lo que hemos tenido o perdido.y lo que hemos vivido.lo que pase despues de la muerte,tendre que vivirlo,o mejor dicho,morirlo para saberlo.sigues en tu linea,relatos llenos de imaginacion y que siempre dicen algo.me gusto mucho.un abrazo con estrellas.
 
Definitivamente amigo Dulcinista es usted un genio, ya debería ir pensando en que va a hacer con su espectacular talento, por lo pronto reciba mi reputación y estrellas, hasta pronto un abrazo.
 
Que crueles son los hombres ... bueno, debe haber excepciones y muchas... entre ellas mi marido , el jamás escribiría un relato así porque para empezar no soy bizca ni me cuelga nada , jajajajaja, oyeeeee, es que hay tantos chistes donde el hombre siempre pinta a su compañera como una bruja fea ... que crueldad... creo que esta prosa es más cruel que relato de horror por eso yo, hoy me solidarizo con ellas , las mujeres maltratadas psicologicamente , y grito un no al maltrato psicológico y un vivan las mujeres, esas que día a día acompañan a sus maridos y los apoyan , aman y soportan aunque sean borrachos, panzones y feos , jajaja y sobre todo porque nunca los critican... ufff, debo aclarar que este mensaje no es para Eladio , es para el canijo del relato , jajaja. Estrellitas y un abrazo inmenso , amigo.


Ignoro si lo viví o se trató tan solo de un sueño. Debían ser las cinco de la tarde, ya que me encontraba sentado en la biblioteca tomando café. Es lo que suelo hacer en la realidad a esa hora. Me levanté para buscar un libro. Nada más levantarme del sillón, me caí al suelo. Vi a mi espíritu abandonando mi cuerpo. Supuse, adiviné que estaba muerto. Era consciente de que si volvía nuevamente a introducirme en mi cuerpo, volvería a la vida. Se abrió la puerta y entró Frieda, la criada de ojos azules y exuberantes y erguidos pechos. Decidí que la vida era hermosa. Deseé volver a vivir. Engañosa visión. No era Frieda, sino mi mujer con sus ojos bizcos y sus flácidos pechos caídos. Ningún hombre debería sufrir tal tortura. Decidí continuar muerto. De todas formas, desde que me casé con Idonia, mi vida comenzó a parecerse a la muerte.
Ahora desconozco si estoy vivo o muerto, aunque lo cierto es que desde ese día no veo ni a mi mujer ni a mi querida Frieda.


Eladio Parreño Elias

29-Enero-2012
 
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Entretenida historia amigo mio, buen tema tocas en genial narración, la vida y la muerte, a veces vemos solo lo que queremos ver, y no siempre acertamos, me gusto tu prosa, como te digo entretenida hasta el final. Gracias por invitarme siempre a tus letras, las espero siempre al calor de un buen café

Estrellas y un café
 
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jajajaa, no se si era de rei, pero ami sime la ha causado. Lo màs probable es que continue muerto en vida...
o que se yo.Por eso del martirio de vivir con su mujer.


tus relatos siempre me gustan.
 
hehehehe, verdaderamente genial, ingenioso, suspicaz, y el final dificil de esperar me ha gutado mucho saludos
 
Ignoro si lo viví o se trató tan solo de un sueño. Debían ser las cinco de la tarde, ya que me encontraba sentado en la biblioteca tomando café. Es lo que suelo hacer en la realidad a esa hora. Me levanté para buscar un libro. Nada más levantarme del sillón, me caí al suelo. Vi a mi espíritu abandonando mi cuerpo. Supuse, adiviné que estaba muerto. Era consciente de que si volvía nuevamente a introducirme en mi cuerpo, volvería a la vida. Se abrió la puerta y entró Frieda, la criada de ojos azules y exuberantes y erguidos pechos. Decidí que la vida era hermosa. Deseé volver a vivir. Engañosa visión. No era Frieda, sino mi mujer con sus ojos bizcos y sus flácidos pechos caídos. Ningún hombre debería sufrir tal tortura. Decidí continuar muerto. De todas formas, desde que me casé con Idonia, mi vida comenzó a parecerse a la muerte.
Ahora desconozco si estoy vivo o muerto, aunque lo cierto es que desde ese día no veo ni a mi mujer ni a mi querida Frieda.


Eladio Parreño Elias

29-Enero-2012


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Amigo...lamento decirte que sí estás muerto, pero para ellas, porque para mi estas vivito y coleando para seguir con tus pavorosos, tétricos y espeluznantes relatos que tanto saboreo, aunque algunos me provoquen pesadillas.
Eladio, me fascinóoooo!!!!!!!!
Cariños y un gran remuacsssssssss:)
 
Precisamente por eso fue por lo que yo decidí no tener nunca una Frieda en casa, no vaya a ser que un día mi marido tenga la feliz idea de morirse y vaya ella y le resucite, jajaja.
Muy bueno tú relato, me ha encantado esa historia entre el sueño y la verdad sin saber muy bien si había muerto o solo soñaba.
 
Ignoro si lo viví o se trató tan solo de un sueño. Debían ser las cinco de la tarde, ya que me encontraba sentado en la biblioteca tomando café. Es lo que suelo hacer en la realidad a esa hora. Me levanté para buscar un libro. Nada más levantarme del sillón, me caí al suelo. Vi a mi espíritu abandonando mi cuerpo. Supuse, adiviné que estaba muerto. Era consciente de que si volvía nuevamente a introducirme en mi cuerpo, volvería a la vida. Se abrió la puerta y entró Frieda, la criada de ojos azules y exuberantes y erguidos pechos. Decidí que la vida era hermosa. Deseé volver a vivir. Engañosa visión. No era Frieda, sino mi mujer con sus ojos bizcos y sus flácidos pechos caídos. Ningún hombre debería sufrir tal tortura. Decidí continuar muerto. De todas formas, desde que me casé con Idonia, mi vida comenzó a parecerse a la muerte.
Ahora desconozco si estoy vivo o muerto, aunque lo cierto es que desde ese día no veo ni a mi mujer ni a mi querida Frieda.


Eladio Parreño Elias

29-Enero-2012


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Eladio, yo creo que lo que te sucedió es que te quedaste dormido y soñaste en voz alta. Y al sentir un fuerte escobazo volviste a la realidad. ¡Ah! Y la foto es buena amigo, muy buena. Sí me quitó el hipo, jajajajaja...
No te disfraces más de mujer te sienta horrible, jajajaja...
Te dejo estrellas porque siempre consigues que nos impliquemos...
Abrazos amigo...
Vidal
 
El escrito de no de una si no de muchos desgraciadamente....El hombre entre la gente humilde encuentra lo que no tiene entre la sociedad, (mujeres de la sociedad) bondad y cariño entre.....mas sin embargo cuantos hombres sufren ese momento al no poder ser felices...y poder ser libres con un amor verdadero......



se dice que Dios se manifiesta entre la gente pobre, entre la gente que se humilla....pues no entre los altivos no entre las personas que son altivas....pues es ahí donde esta la clave....Buscar a Dios para poder ser amados realmente......



gracias por la mini-novela....
mis favoritas....gracias.

.......

Confiar en Dios es donde esta la clave para TODO ÉXITO...!!!!!
•AMOR
•TRABAJO
• PROTECCIÓN
 
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Ahora desconozco si estoy vivo o muerto, aunque lo cierto es que desde ese día no veo ni a mi mujer ni a mi querida Frieda.


Eladio Parreño Elias

29-Enero-2012


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Humor negro-macabro del bueno... sin concesiones a la sutileza. Muy bueno. Churrete.
 
...Es lo que tiene estar en las "nubes", je,je,je (que uno ya no se entera de nada). Me encanta esa mezcla de sobrenatural y sarcasmo, que tienen tus relatos. Un verdadero placer leerte. Nuevamente mi felicitación, por tu nueva entrega. Un abrazo amigo.
 
excelente historia, vaya que es cierto que a veces preferimos estar muertos antes que afrontar las decisiones que nos han llevado a nuestra realidad...preferible vivir del sueño!!!....saludos!!!!:)
 
jajajajaja
jajaja y juarajá, no se cuando me dan mas miedo tusv relatos
si cuando me ponen seriop o cuando, me parten de risa
 
Querido amigo... una pregunta; hay alguna esposa que se salve en tus relatos?? jajajjajajaja (es broma..)
En serio, desbordas ingenio y eso maravilla cualquiera de tus lecturas.

Aplausos y estrellas;
Eva
 
muyyyyyyyy buena mejor quedate con la criada jeje siempre es un gusto leerte abrazos. te queria dar repu pero conchales no me deja :(
 
Ignoro si lo viví o se trató tan solo de un sueño. Debían ser las cinco de la tarde, ya que me encontraba sentado en la biblioteca tomando café. Es lo que suelo hacer en la realidad a esa hora. Me levanté para buscar un libro. Nada más levantarme del sillón, me caí al suelo. Vi a mi espíritu abandonando mi cuerpo. Supuse, adiviné que estaba muerto. Era consciente de que si volvía nuevamente a introducirme en mi cuerpo, volvería a la vida. Se abrió la puerta y entró Frieda, la criada de ojos azules y exuberantes y erguidos pechos. Decidí que la vida era hermosa. Deseé volver a vivir. Engañosa visión. No era Frieda, sino mi mujer con sus ojos bizcos y sus flácidos pechos caídos. Ningún hombre debería sufrir tal tortura. Decidí continuar muerto. De todas formas, desde que me casé con Idonia, mi vida comenzó a parecerse a la muerte.
Ahora desconozco si estoy vivo o muerto, aunque lo cierto es que desde ese día no veo ni a mi mujer ni a mi querida Frieda.


Eladio Parreño Elias

29-Enero-2012


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ELADIO

A un amigo poeta que es abogado,
le pasó idéntico caso y al referirse a su
cónyuge dice, la sobreviviente…

Juasjuasjuas.

:::banana:::

Un fuerte abrazo.
 
Amigo mio un gusto leerte ,sinceramente cuando se dio cuenta que era la esposa esa parte me hiso reir de veras que me facinan tus historia y la foto genial un abrazo amigo y te dejo mis estrellas
 
Ignoro si lo viví o se trató tan solo de un sueño. Debían ser las cinco de la tarde, ya que me encontraba sentado en la biblioteca tomando café. Es lo que suelo hacer en la realidad a esa hora. Me levanté para buscar un libro. Nada más levantarme del sillón, me caí al suelo. Vi a mi espíritu abandonando mi cuerpo. Supuse, adiviné que estaba muerto. Era consciente de que si volvía nuevamente a introducirme en mi cuerpo, volvería a la vida. Se abrió la puerta y entró Frieda, la criada de ojos azules y exuberantes y erguidos pechos. Decidí que la vida era hermosa. Deseé volver a vivir. Engañosa visión. No era Frieda, sino mi mujer con sus ojos bizcos y sus flácidos pechos caídos. Ningún hombre debería sufrir tal tortura. Decidí continuar muerto. De todas formas, desde que me casé con Idonia, mi vida comenzó a parecerse a la muerte.
Ahora desconozco si estoy vivo o muerto, aunque lo cierto es que desde ese día no veo ni a mi mujer ni a mi querida Frieda.


Eladio Parreño Elias

29-Enero-2012


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Eres asombroso Eladio
y tus historias sublimes,
cuando las miras no sabes
si son dirites o dimes,
lo que si puedo asegurar
es que en el recuerdo
de quienes las leen
siempre perviven.

Un abrazo desde la Mancha de:

joanmoypra
 
Muyyyyyyy buena jeje mejor quedate con la criada oye que fea la de la foto ajaj siempre es un gusto leerte abrazos repeti el comentario porque me habia sacado mp jaj pero mejor asi se queda arriba.
 
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Algo raro


Ja ja ja
Dramático caso el de ese hombre...
errónea su decisión...

Yo hubiera vuelto a la vida
y
fugado con Frida...

Rebautice a la dama de servicio
sabes?... rima mejor con vida...

ja ja ja
espero no te moleste y para compensar
te dejo boceto de frieda.

Tu amigo
OSITO LINDO

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