Pones una venda en mi boca,
Y aun así puedo gritar,
Pero la diferencia está en que tú no sabes escuchar.
Atas mis manos y me llamas mentirosa,
Yo te pido pruebas y me dices no hay en este lugar ni más allá.
Vendas mis ojos para no mirar, no gritas, desesperas,
Me llamas farsante y no quieres escapar.
Me caes a almohadazos para hacerme callar,
Pero cuando me levanto para irme de ese lugar
Me tumbas para que no me vaya más.
Me quedo callada para no gritar y te alejas cada tanto
Porque no hablo sin parar.
Te pido disculpas para hacerte olvidar el dolor vivido
Y no quieres ni culpa ni tampoco relegar.
Te escojo a ti ante el mundo y
No soy suficiente ni el amor a confesar.
Me muerdes ahí en donde me disgusta más,
Pero no me tocas allá que es donde tiro a matar.
Supones y cuentas que ya no quiero más
Pero ni te molestas en cambiar ni intentarlo una vez más.
Llenas y vacías la maleta para no mirar atrás,
Vengo y te abro la puerta y soy la que ha de vengar.
Me acuesto para no pelear y tú abres y cierras la jeta,
Y cuando mis palabras tocan boca tú te das la media vuelta
Y solo veo tu espaldar.
Mientras tu cubres los ojos por la luz que molesta yo cubro
Los míos para que no me veas llorar.
Independiente, sin culpa, así me he de llamar
Pero no sirve de nada si es un tira y enchufa
Y tú no te decides a cambiar.
Y aun así puedo gritar,
Pero la diferencia está en que tú no sabes escuchar.
Atas mis manos y me llamas mentirosa,
Yo te pido pruebas y me dices no hay en este lugar ni más allá.
Vendas mis ojos para no mirar, no gritas, desesperas,
Me llamas farsante y no quieres escapar.
Me caes a almohadazos para hacerme callar,
Pero cuando me levanto para irme de ese lugar
Me tumbas para que no me vaya más.
Me quedo callada para no gritar y te alejas cada tanto
Porque no hablo sin parar.
Te pido disculpas para hacerte olvidar el dolor vivido
Y no quieres ni culpa ni tampoco relegar.
Te escojo a ti ante el mundo y
No soy suficiente ni el amor a confesar.
Me muerdes ahí en donde me disgusta más,
Pero no me tocas allá que es donde tiro a matar.
Supones y cuentas que ya no quiero más
Pero ni te molestas en cambiar ni intentarlo una vez más.
Llenas y vacías la maleta para no mirar atrás,
Vengo y te abro la puerta y soy la que ha de vengar.
Me acuesto para no pelear y tú abres y cierras la jeta,
Y cuando mis palabras tocan boca tú te das la media vuelta
Y solo veo tu espaldar.
Mientras tu cubres los ojos por la luz que molesta yo cubro
Los míos para que no me veas llorar.
Independiente, sin culpa, así me he de llamar
Pero no sirve de nada si es un tira y enchufa
Y tú no te decides a cambiar.