BioGio
Poeta recién llegado
Algún día, tomaré mi capa de ave y emprenderé ese vuelo, algún día, cuando me canse tal vez de la monotonía y la rutina, de la apatía.
Algún día de esa eterna espera, romperé la delgada capa de silencio, alzaré mi escudo en contra de la espada de la ley, en contra de los que pretenden dar orden a mi ser.
Pues algún día, quizá lejano, quizá cercano, dejaré de ser este hombre y este nombre, para ser llamado entre el viento, como raíz y como hoja,
raíz que se aferra, hoja que se va, liviana.
Algún día y solo tal vez hasta entonces, dejaré de vivir acompañado de recuerdos, de deseos incumplidos, cuando mi corazón haga esa pausa, cuando mis piernas se cansen de andar, mis pies de pisar, ahí me detendré a reposar sin el tiempo, sin la angustia y la presión, con el amor con el que se observa a las imparables formas de creatividad, de innovación.
Algún día, dejaré de soñarte amor mío, pues estarás realmente junto a mí,
ese día podré mostrarme sincero, como hasta hoy lo he hecho, sin temor a perder, pues ¿Qué se pierde? Cuando la vida es gratuita, cuando la ilusión falsa del dinero se desvanece frente a mis ojos.
¿A quién recurro, a quién expreso mis sensaciones? Solo a estas letras, a estas letras que no son más que palabras, palabras que algún día no existieron y que en mi voluntad se crean, para algún día o quizá en un instante ser olvidadas, o relegadas.
Por eso algún día dejaré de escribir, pero no ahora, no mañana, mañana saldrá el sol o quizá no llegue a la misma alba, no me abandones, que estoy tan solo, amor de mis amores, algún día, reposando en tu llama.
Erick Giovanni Navarro Cárdenas, el Lunes, 26 de abril de 2010 a la(s) 23:32
Algún día de esa eterna espera, romperé la delgada capa de silencio, alzaré mi escudo en contra de la espada de la ley, en contra de los que pretenden dar orden a mi ser.
Pues algún día, quizá lejano, quizá cercano, dejaré de ser este hombre y este nombre, para ser llamado entre el viento, como raíz y como hoja,
raíz que se aferra, hoja que se va, liviana.
Algún día y solo tal vez hasta entonces, dejaré de vivir acompañado de recuerdos, de deseos incumplidos, cuando mi corazón haga esa pausa, cuando mis piernas se cansen de andar, mis pies de pisar, ahí me detendré a reposar sin el tiempo, sin la angustia y la presión, con el amor con el que se observa a las imparables formas de creatividad, de innovación.
Algún día, dejaré de soñarte amor mío, pues estarás realmente junto a mí,
ese día podré mostrarme sincero, como hasta hoy lo he hecho, sin temor a perder, pues ¿Qué se pierde? Cuando la vida es gratuita, cuando la ilusión falsa del dinero se desvanece frente a mis ojos.
¿A quién recurro, a quién expreso mis sensaciones? Solo a estas letras, a estas letras que no son más que palabras, palabras que algún día no existieron y que en mi voluntad se crean, para algún día o quizá en un instante ser olvidadas, o relegadas.
Por eso algún día dejaré de escribir, pero no ahora, no mañana, mañana saldrá el sol o quizá no llegue a la misma alba, no me abandones, que estoy tan solo, amor de mis amores, algún día, reposando en tu llama.
Erick Giovanni Navarro Cárdenas, el Lunes, 26 de abril de 2010 a la(s) 23:32
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