salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Tus labios, dos cerezas en mi boca.
Tus labios, dos claveles sobrehumanos,,
suavemente los rozo con mis manos
una y otra vez. Vuélvese tan loca
la sed, que saciar quiere mi deseo
hasta morir en beso traspasado.
Bebiendo la miel -oh licor espeso-,
quedéme ebrio en bodega desmayado.
Dichosa llamarada de ardimiento,
dichoso fui metido en la espesura,
llameado quedábase el aliento.
Entre sabrosas lenguas de locura
resbala la pasión que siento:
se encadenan los labios de ricura.
-´salvador-
Tus labios, dos claveles sobrehumanos,,
suavemente los rozo con mis manos
una y otra vez. Vuélvese tan loca
la sed, que saciar quiere mi deseo
hasta morir en beso traspasado.
Bebiendo la miel -oh licor espeso-,
quedéme ebrio en bodega desmayado.
Dichosa llamarada de ardimiento,
dichoso fui metido en la espesura,
llameado quedábase el aliento.
Entre sabrosas lenguas de locura
resbala la pasión que siento:
se encadenan los labios de ricura.
-´salvador-