yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fría como las nalgas de un pinguino,
lejana como las novias de la infancia
y vanidosa como una flor en el asteroide B 612.
Ausente como un milagro en Wall street,
punzante como un clavo en la cruz de cristo,
dolorosa como un tango al amanecer,
jodida como mis intenciones,
pájaro en mano de Billy Gates.
Glamourosa como un pastel lejos del pobre,
ardiente como los besos de un árabe por el Sahara,
y tan inocente como los besos de Lucifer.
Altiva como el papa en el Vaticano,
ebria como la abeja del poema VIII,
incierta como pintura de Magritte,
dolida como canciones de Jose Alfredo,
Pura y senil...
te digo adiós.
lejana como las novias de la infancia
y vanidosa como una flor en el asteroide B 612.
Ausente como un milagro en Wall street,
punzante como un clavo en la cruz de cristo,
dolorosa como un tango al amanecer,
jodida como mis intenciones,
pájaro en mano de Billy Gates.
Glamourosa como un pastel lejos del pobre,
ardiente como los besos de un árabe por el Sahara,
y tan inocente como los besos de Lucifer.
Altiva como el papa en el Vaticano,
ebria como la abeja del poema VIII,
incierta como pintura de Magritte,
dolida como canciones de Jose Alfredo,
Pura y senil...
te digo adiós.