Hada
Poeta fiel al portal
De sangre autómata
[video=youtube;hmGqlfFUu9A]http://www.youtube.com/watch?v=hmGqlfFUu9A[/video]
En esta casa todo tiene la longevidad deprimente de los huesos,
la lentitud fatigosa de la saliva, el eco anómalo de las multitudes.
Una caja vieja escupe música vieja
sobre mis oídos en tránsito a la vejez,
y en el sigilo aparece el tiempo,
un anciano pedazo de terciopelo
que acaricia la lengua
hasta conciliarla con la sangre.
Sobrevivo en la aridez,
en el camino de la nada a la nada
que se parece a las baldosas del cuarto a la cocina,
en el lugar donde los títulos
son tan imprecisos como mi existencia.
Cierro los ojos, me aprieto contra las paredes, cuento escalones.
Abro los ojos, examino los techos,
marco el recorrido de las moscas y las polillas.
Lloro la insistencia del llanto, lloro como arañas preñadas, lloro sobre la mesa, la cama, la comida, lloro prendida a las manías de la luz y enceguezco. Lloro sin siquiera tener ganas de llorar,
lloro hasta que algo se quiebra en mí y soy un juguete inútil,
hasta que mi cuerpo ya no puede ceder al ritmo de la casa
.y tan solo se detiene;
tomo los alambres, los pedazos de carne, los huesos;
los tomo con pausa de mujer herida.
He aprendido a reunir los restos
con el mismo gemido que se obtiene
.al arrastrar largo rato
.un animal sobre las piedras.
[video=youtube;hmGqlfFUu9A]http://www.youtube.com/watch?v=hmGqlfFUu9A[/video]
En esta casa todo tiene la longevidad deprimente de los huesos,
la lentitud fatigosa de la saliva, el eco anómalo de las multitudes.
Una caja vieja escupe música vieja
sobre mis oídos en tránsito a la vejez,
y en el sigilo aparece el tiempo,
un anciano pedazo de terciopelo
que acaricia la lengua
hasta conciliarla con la sangre.
Sobrevivo en la aridez,
en el camino de la nada a la nada
que se parece a las baldosas del cuarto a la cocina,
en el lugar donde los títulos
son tan imprecisos como mi existencia.
Cierro los ojos, me aprieto contra las paredes, cuento escalones.
Abro los ojos, examino los techos,
marco el recorrido de las moscas y las polillas.
Lloro la insistencia del llanto, lloro como arañas preñadas, lloro sobre la mesa, la cama, la comida, lloro prendida a las manías de la luz y enceguezco. Lloro sin siquiera tener ganas de llorar,
lloro hasta que algo se quiebra en mí y soy un juguete inútil,
hasta que mi cuerpo ya no puede ceder al ritmo de la casa
.y tan solo se detiene;
tomo los alambres, los pedazos de carne, los huesos;
los tomo con pausa de mujer herida.
He aprendido a reunir los restos
con el mismo gemido que se obtiene
.al arrastrar largo rato
.un animal sobre las piedras.