Adrian Gerardo
Poeta fiel al portal
Vino un dardo a toda velocidad, del cielo sin fronteras, el que no sabe de soledad, exploto mi pecho como una represa antigua, llena de espirales, salpique alegría y la gente comenzó a reír, se genero esa carcajada liberadora del espíritu, unos trinos despegaron formando visitantes en las nubes.
Camine lentamente como quien no sabe dónde se dirige, esta dicha sin comparación, trajo todos los reinos al corazón, vibraba eternamente, el triunfo en esta familia inmensa, nos empezamos a abrazar, surgió un idioma sin barreras, la silueta de la música crescendo, millones de globos libres al firmamento, una limpieza jamás vista contagio el día.
Inusitados poetas contaban su trama, habían despertado a su propia obra que se expandía, como un domino por el universo, no lo habíamos notado, pero creamos mundos con solo mojar la pluma, la lluvia dejo levitar las gotas, todos los seres se fundieron, somos uno dijo lennon, yo siempre le creí.
La luz palpito de nuevo, el amanecer de Gaia comenzó, tome un girasol y se lo dedique al viento.
Camine lentamente como quien no sabe dónde se dirige, esta dicha sin comparación, trajo todos los reinos al corazón, vibraba eternamente, el triunfo en esta familia inmensa, nos empezamos a abrazar, surgió un idioma sin barreras, la silueta de la música crescendo, millones de globos libres al firmamento, una limpieza jamás vista contagio el día.
Inusitados poetas contaban su trama, habían despertado a su propia obra que se expandía, como un domino por el universo, no lo habíamos notado, pero creamos mundos con solo mojar la pluma, la lluvia dejo levitar las gotas, todos los seres se fundieron, somos uno dijo lennon, yo siempre le creí.
La luz palpito de nuevo, el amanecer de Gaia comenzó, tome un girasol y se lo dedique al viento.
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