Simbolo
Poeta adicto al portal
Tu preciosa me abrazas cada noche,
a tu lado más sencillo mi descanso,
dejando mi aguerrido cuerpo manso.
Pasar contigo el tiempo, no es derroche.
Me enseñas que formo parte de todo
y que el mismo que el todo es la nada.
Hoy tumbado al borde de la cañada,
desaparezco entre el olor del lodo.
Agradecido de tu humilde amparo,
andando por donde no había camino,
me ayudaste a forjar mi destino.
Yo grito:- ¡Te adoro!- Sin reparo.