Pedro Darquea
Poeta asiduo al portal
Como la punta de un trompo
me mantengo de pie,
buscando el azar del equilibrio
entre estas cuatro paredes,
no duraré.
Mirando los cuernos, el miedo afronto,
aturdiéndome sus colores, punzadas en la sien.
Bajo el portal de la memoria se desnuda el olvido,
si el corcel corre, se inclinará a su merced,
y yo impávido,
inválido
y solo,
su figura a lo lejos observaré.
me mantengo de pie,
buscando el azar del equilibrio
entre estas cuatro paredes,
no duraré.
Mirando los cuernos, el miedo afronto,
aturdiéndome sus colores, punzadas en la sien.
Bajo el portal de la memoria se desnuda el olvido,
si el corcel corre, se inclinará a su merced,
y yo impávido,
inválido
y solo,
su figura a lo lejos observaré.