Hector Alberto Villarruel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al abrir mis ojos
te vi, primera vez,
sentí una felicidad y ternura
que yo al ir creciendo
fui testigo de un amor
---sublime---
y así pude comprender
que quiero con palabras
decir o que siento
y no se puede.
No existe amor comparable
y desde mi alma te hablo,
desde este rincón de hijo
por siempre agradecido;
fuiste tú, quien me enseñó
---el amor---
y entendí que lo divino
no se equivocó jamás.
Mamá, vieja querida
que hoy ya no te tengo
desde donde estés
quiero que sepas
que aún siento tus caricias,
las que repetí con mis hijos,
pero vos fuiste única,
el viejo ya no quiere vivir
le falta la niña que conoció
y le escribía versos de amor.
Mi vida, cuanto disfrutamos
te acordás como jugabamos,
vieja me diste todo,
las lágrimas no quieren
que escriba o quizás
son la señal, que
uno tenga la edad
que tenga, jamás
conocerá, es mi sentir
un amor del cielo
como el que nos
diste a todos.
Solo que no voy
a despedirme,
dejame abrazarte
así de fuerte, porque
yo siento que vos
y dejame soñar
seguis estando
a mi lado.
Hector Alberto Villarruel.
te vi, primera vez,
sentí una felicidad y ternura
que yo al ir creciendo
fui testigo de un amor
---sublime---
y así pude comprender
que quiero con palabras
decir o que siento
y no se puede.
No existe amor comparable
y desde mi alma te hablo,
desde este rincón de hijo
por siempre agradecido;
fuiste tú, quien me enseñó
---el amor---
y entendí que lo divino
no se equivocó jamás.
Mamá, vieja querida
que hoy ya no te tengo
desde donde estés
quiero que sepas
que aún siento tus caricias,
las que repetí con mis hijos,
pero vos fuiste única,
el viejo ya no quiere vivir
le falta la niña que conoció
y le escribía versos de amor.
Mi vida, cuanto disfrutamos
te acordás como jugabamos,
vieja me diste todo,
las lágrimas no quieren
que escriba o quizás
son la señal, que
uno tenga la edad
que tenga, jamás
conocerá, es mi sentir
un amor del cielo
como el que nos
diste a todos.
Solo que no voy
a despedirme,
dejame abrazarte
así de fuerte, porque
yo siento que vos
y dejame soñar
seguis estando
a mi lado.
Hector Alberto Villarruel.
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