Pescador nublado
Poeta que considera el portal su segunda casa
No me hables de esperas
cuando sabemos que el espejo te espera por la mañana,
cuando tú eres la que tienes a los recuerdos amarrados
y eres quien tiene el tiempo de su lado.
No te atrevas a comparar nuestros vacíos.
No trates de definirlos, de explicarlos,
no intentes borrar algo de lo que eres causa.
Simplemente no puedes liberar algo que nunca fue tuyo.
Abstente de buscar la dirección en que miran mis ojos,
de tratar de meterte en esos caminos,
de simular destinos, de fabricar casualidades.
No me busques, ya no trates de asombrarme.
No dejes que mi silencio se confunda con el tuyo,
que las cicatrices que nos crearon permanezcan intactas,
que nuestros alientos se unan en la voz que nos llama.
Que lo que éramos nos encuentre de nuevo.
No me apartes tus días, ese tiempo lo ocupo para perderte.
No me conserves en tu memoria, para mi ese es terreno baldío.
No me regales tu pensamiento, mi mente ya está en otra parte.
Por favor ya no me sigas; ya estoy muy cansado.
cuando sabemos que el espejo te espera por la mañana,
cuando tú eres la que tienes a los recuerdos amarrados
y eres quien tiene el tiempo de su lado.
No te atrevas a comparar nuestros vacíos.
No trates de definirlos, de explicarlos,
no intentes borrar algo de lo que eres causa.
Simplemente no puedes liberar algo que nunca fue tuyo.
Abstente de buscar la dirección en que miran mis ojos,
de tratar de meterte en esos caminos,
de simular destinos, de fabricar casualidades.
No me busques, ya no trates de asombrarme.
No dejes que mi silencio se confunda con el tuyo,
que las cicatrices que nos crearon permanezcan intactas,
que nuestros alientos se unan en la voz que nos llama.
Que lo que éramos nos encuentre de nuevo.
No me apartes tus días, ese tiempo lo ocupo para perderte.
No me conserves en tu memoria, para mi ese es terreno baldío.
No me regales tu pensamiento, mi mente ya está en otra parte.
Por favor ya no me sigas; ya estoy muy cansado.
Última edición: