huellas
Poeta adicto al portal
Observo las aguas rizadas de un río estanco.
Hasta la orilla nadan ramas desprendidas buscando cobijo.
La suave brisa las empuja
Aún no extiendo la mirada.
Me abandono en pensamientos que nadan.
Fijo la atención en sombras desdibujadas ,
se asoman los colores de una vieja morada.
Me pierdo en las ventanas no habitadas,
en los gritos de niños, de juegos alejados,
una comba y una risa se entremezclan
en el ático de mis pensamientos.
Mientras,
El agua se calma
En algún lugar remoto está mi existencia
Dura su breve eternidad sobre los fangos
Pesa sólo la luz
Manos moldeadas por señales inequívocas
¡Qué me importan a mi su presencia!