Elisalle
Poetisa
Ni versos de Ernesto Cardenal,
tampoco la música de Mozart,
pueden convencer de nada
a la mujer que viste de trofeo,
tenía un corazón y aún existe,
no valoraste en su momento
porque no puso condición.
Con todo el respeto que tengo,
debo aclararte cuestiones,
olvidas que al tomar decisiones,
primero hay que preguntar,
llenarse de comprensiones
porque no hay circunstancias
en la que no existan razones.
No te quiero más en mi correo,
sé de tu intelectualidad,
no de tu inconsciencia
ni tampoco hubiera querido.
No me transmites nada
al querer mostrar sapiencia,
quieres dejar en alto tu valía,
sabrás que tengo la mía,
también mis gustos,
ventilarlos es vanalidad.
Eres más egoísta que el peor,
los que maltratan el amor,
lado ancho para ti habrá,
el otro para quien se arriesgó
a curar tus heridas abiertas
cuando carecían de calor.
A mí me volverán a amar,
no como lo hiciste tú,
esa será mi suerte virtuosa,
no tengo cosas escondidas,
tampoco esa vil cobardía
de no dar a quien ama su valor,
miro de frente al buen amor;
a ti podrá amarte cualquiera
pero bien lejos de la luz,
ella se marcha conmigo
y te quedas a oscuras, amigo.
Adiós…
Margarita
18/05/2012
tampoco la música de Mozart,
pueden convencer de nada
a la mujer que viste de trofeo,
tenía un corazón y aún existe,
no valoraste en su momento
porque no puso condición.
Con todo el respeto que tengo,
debo aclararte cuestiones,
olvidas que al tomar decisiones,
primero hay que preguntar,
llenarse de comprensiones
porque no hay circunstancias
en la que no existan razones.
No te quiero más en mi correo,
sé de tu intelectualidad,
no de tu inconsciencia
ni tampoco hubiera querido.
No me transmites nada
al querer mostrar sapiencia,
quieres dejar en alto tu valía,
sabrás que tengo la mía,
también mis gustos,
ventilarlos es vanalidad.
Eres más egoísta que el peor,
los que maltratan el amor,
lado ancho para ti habrá,
el otro para quien se arriesgó
a curar tus heridas abiertas
cuando carecían de calor.
A mí me volverán a amar,
no como lo hiciste tú,
esa será mi suerte virtuosa,
no tengo cosas escondidas,
tampoco esa vil cobardía
de no dar a quien ama su valor,
miro de frente al buen amor;
a ti podrá amarte cualquiera
pero bien lejos de la luz,
ella se marcha conmigo
y te quedas a oscuras, amigo.
Adiós…
Margarita
18/05/2012
“Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”
@
Propiedad Intectual <propiedad.intelectual@dibam.c
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”
@
Propiedad Intectual <propiedad.intelectual@dibam.c