Sinuhé
Poeta adicto al portal
Entre las sombras del invierno y de la tarde,
te dibujas contra los cristales de la incertidumbre.
Ya no sabes que otra cosa iluminar.
Entonces te escondes en el amarillo
y en la soledad que tanto conoces.
Ya no meces las plumas del ave ni las palmas,
tan solo te ocultas y te pierdes con el valle.
Ya no conoces más mis arboledas,
ya no regresas más.
Y entre las sombras del invierno y con la noche,
te me escapas y me incendias.
Tú bien sabes del incendio,
si que sabes lo que duelen los recuerdos.
Esa manía tuya de pensar, de imaginar los vestidos.
Esa presencia tuya en las soledades del día
y en la tímida espera del silencio.
(Tú bien sabes del pasado, yo sé bien que lo recuerdas)
......
No tenemos tiempo ya, para volver.
Del valle solo quedan las súbitas hogueras y los grillos,
en el remanso de tus labios.
Solo te sueño, nada más.
Ya las llamas se apagan...
......
.....
....
...
..
.
te dibujas contra los cristales de la incertidumbre.
Ya no sabes que otra cosa iluminar.
Entonces te escondes en el amarillo
y en la soledad que tanto conoces.
Ya no meces las plumas del ave ni las palmas,
tan solo te ocultas y te pierdes con el valle.
Ya no conoces más mis arboledas,
ya no regresas más.
Y entre las sombras del invierno y con la noche,
te me escapas y me incendias.
Tú bien sabes del incendio,
si que sabes lo que duelen los recuerdos.
Esa manía tuya de pensar, de imaginar los vestidos.
Esa presencia tuya en las soledades del día
y en la tímida espera del silencio.
(Tú bien sabes del pasado, yo sé bien que lo recuerdas)
......
No tenemos tiempo ya, para volver.
Del valle solo quedan las súbitas hogueras y los grillos,
en el remanso de tus labios.
Solo te sueño, nada más.
Ya las llamas se apagan...
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