pablo barattini
Poeta asiduo al portal
Los espacios amarillos
abren sus fauces de paloma
devorando las palabras
verticales del abismo.
Una mujer delgada
acurruca entre sus brazos y le canta
a la locura inmemorial de sus recuerdos.
Espacios amarillos se mezclan entonces
en la danza que baja a beber
el aire húmedo de los sepulcros
y cierra con doble llave y en silencio
los anales de la sangre.
El rayo de luz que se derrama oblicuo
sobre los ojos de los muertos
escremece mi conciencia.
Todos los espacios amarillos me agreden
y ya cansado y descalzo
con mis pies heridos de tiempo
escucho las campanas de plata
que convocan a mis deudos.
Veo reír a la paloma
y en sus fauces,
"me atrapan"..."me atrapan".
Los espacios
amarillos.
abren sus fauces de paloma
devorando las palabras
verticales del abismo.
Una mujer delgada
acurruca entre sus brazos y le canta
a la locura inmemorial de sus recuerdos.
Espacios amarillos se mezclan entonces
en la danza que baja a beber
el aire húmedo de los sepulcros
y cierra con doble llave y en silencio
los anales de la sangre.
El rayo de luz que se derrama oblicuo
sobre los ojos de los muertos
escremece mi conciencia.
Todos los espacios amarillos me agreden
y ya cansado y descalzo
con mis pies heridos de tiempo
escucho las campanas de plata
que convocan a mis deudos.
Veo reír a la paloma
y en sus fauces,
"me atrapan"..."me atrapan".
Los espacios
amarillos.