LINDA R .R
Poeta recién llegado
Que me va a importar que digan,
si es que aún dicen por ahi,
si la vida misma se encargó de mí.
Si es que fuí orgullosa,
tuve que olvidarlo,
porque el orgullo,
se fué contra mí.
Si es que sentí amor,
puro y sincero,
tuve que mezclarlo,
porque hasta el amor,
se hizo contra mi.
Si es que sentí odio,
tuve que olvidarlo,
porque todo eso,
se fué contra mi.
Si es que tuve amigos,
me toco que dejarlos,
porque como errante,
siempre yo viví.
Si es que tuve hermanos,
me tocó cederlos,
porque mis hermanos,
no eran para mí
Si es que tuve madre,
tuve que mirarla,
dándole a otra niña,
lo que nunca a mí.
Y eso como duele
y salpica el alma
y arranqué mis ojos,
para no sufrir
Si es que tuve hijos,
tuve que dejarlos,
porque cada uno se alejó de mí;
por vivir sus vidas,
como yo la mía,
solo les deseo
mejor porvenir.
Si escribi póemas,
tuve que olvidarlos,
porque con póemas nunca subsistí
y abracé al poeta
y le di la espalda,
hasta que el poeta se olvidó de mí.
Si es que fuí dichosa,
tuve que mezclarlo,
porque otras veces fui muy infeliz.
Y ahora que la vida
me ha cobrado todo,
ahora que pensaba
iba a ser feliz;
ya viene la parca
a cortar mis días,
o los de este hombre
que está junto a mí.
si es que aún dicen por ahi,
si la vida misma se encargó de mí.
Si es que fuí orgullosa,
tuve que olvidarlo,
porque el orgullo,
se fué contra mí.
Si es que sentí amor,
puro y sincero,
tuve que mezclarlo,
porque hasta el amor,
se hizo contra mi.
Si es que sentí odio,
tuve que olvidarlo,
porque todo eso,
se fué contra mi.
Si es que tuve amigos,
me toco que dejarlos,
porque como errante,
siempre yo viví.
Si es que tuve hermanos,
me tocó cederlos,
porque mis hermanos,
no eran para mí
Si es que tuve madre,
tuve que mirarla,
dándole a otra niña,
lo que nunca a mí.
Y eso como duele
y salpica el alma
y arranqué mis ojos,
para no sufrir
Si es que tuve hijos,
tuve que dejarlos,
porque cada uno se alejó de mí;
por vivir sus vidas,
como yo la mía,
solo les deseo
mejor porvenir.
Si escribi póemas,
tuve que olvidarlos,
porque con póemas nunca subsistí
y abracé al poeta
y le di la espalda,
hasta que el poeta se olvidó de mí.
Si es que fuí dichosa,
tuve que mezclarlo,
porque otras veces fui muy infeliz.
Y ahora que la vida
me ha cobrado todo,
ahora que pensaba
iba a ser feliz;
ya viene la parca
a cortar mis días,
o los de este hombre
que está junto a mí.
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