L
Luis Delamar
Invitado
Despréciame cuanto quieras, pero por favor, no llores
que tu ofensa a mis oídos, será sonata de amores
tu cadena y tu sentencia, un manojito de flores.
Seré la espina en tu rosa, seré yunque en tu herrería;
pero sonríeme, sonríe vida mía.
En la tempestad de tu alma, seré abrigada caleta
de los cierzos de tu ira, manipulada cometa
felpudo al pié de tu lecho, el asa de tu maleta.
Marioneta de tu farsa y de tu grito, afonía;
pero sonríeme, sonríe vida mía.
Le dibujaré una mueca a tu carita de duelo
con la hieles de tu labio,haré tocinos de cielo
de tu nube tormentosa, algodón de caramelo.
Seré rescoldo en tu escarcha, jarrón de tu estantería;
pero sonríeme, sonríe vida mía.
Soy cual ortiga en tu huerta
un silencio en tu armonía,
perro dormido a tu puerta
un tachón en tu poesía.
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