Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Soy tierra y el dolor viene conmigo,
y me duele ahí donde hay desnudos,
donde tirita el frío,
me duele ahí donde sobran telas
que pudieron ser abrigos.
Soy tierra, polvo humedecido,
y me duele ahí donde hay hambre,
donde muere un niño,
me duele ahí donde se tiran frutos
porque están vencidos.
Soy tierra, barro enmudecido,
y me duele ahí donde se cortan árboles,
donde hay edificios,
me duele ahí donde hay falta de techos
y tantos lotes baldíos.
Soy tierra, a esa esencia estoy ceñido
y me duele ahí donde la mano es violencia,
donde se dispara un tiro,
me duele ahí donde no hay escuelas
y juegan los armisticios.
Soy tierra, lágrimas de olvido,
y me duele ahí donde brilla la guerra,
donde la bomba es vicio,
me duele ahí donde hay mutilados,
porque de pólvora estaba hecho el piso.
Soy tierra, existencia y suspiro,
y me duele ahí donde el dinero es deidad,
donde gobierna el rico,
me duele ahí donde calla la justicia
por tener los ojos oscurecidos.
Soy tierra, fuego encendido,
y me duele ahí donde la vida es nada,
donde hay suicidio,
me duele ahí donde no hay canciones
por falta de oídos,
donde el sol se acuesta
cada días más ennegrecido,
me duele ahí donde el ave muere
porque no tiene nido,
donde el hombre no razona
por darle placer a los sentidos,
me duele, sí, me duele
ahí donde quedó el Paraíso;
me duele el mundo que agoniza
entre glaciares derretidos.
cuando el ser humano entra en el uso de razón, es precisamente cuando menos la utiliza
y me duele ahí donde hay desnudos,
donde tirita el frío,
me duele ahí donde sobran telas
que pudieron ser abrigos.
Soy tierra, polvo humedecido,
y me duele ahí donde hay hambre,
donde muere un niño,
me duele ahí donde se tiran frutos
porque están vencidos.
Soy tierra, barro enmudecido,
y me duele ahí donde se cortan árboles,
donde hay edificios,
me duele ahí donde hay falta de techos
y tantos lotes baldíos.
Soy tierra, a esa esencia estoy ceñido
y me duele ahí donde la mano es violencia,
donde se dispara un tiro,
me duele ahí donde no hay escuelas
y juegan los armisticios.
Soy tierra, lágrimas de olvido,
y me duele ahí donde brilla la guerra,
donde la bomba es vicio,
me duele ahí donde hay mutilados,
porque de pólvora estaba hecho el piso.
Soy tierra, existencia y suspiro,
y me duele ahí donde el dinero es deidad,
donde gobierna el rico,
me duele ahí donde calla la justicia
por tener los ojos oscurecidos.
Soy tierra, fuego encendido,
y me duele ahí donde la vida es nada,
donde hay suicidio,
me duele ahí donde no hay canciones
por falta de oídos,
donde el sol se acuesta
cada días más ennegrecido,
me duele ahí donde el ave muere
porque no tiene nido,
donde el hombre no razona
por darle placer a los sentidos,
me duele, sí, me duele
ahí donde quedó el Paraíso;
me duele el mundo que agoniza
entre glaciares derretidos.
cuando el ser humano entra en el uso de razón, es precisamente cuando menos la utiliza