LuKaS
L'enfant terrible
Me regalas una sonrisa,
que no veo porque estás de espaldas
me despierto, abro mis ojos
te busco entre las sábanas...
no estás.
La mirada se me pierde
en el reloj que da las 10,
y una mueca malhumorada,
recalca lo evidente: no estás ahí
Sentado en la cama, respiro profundo,
exhalo pronto como si de veneno se tratase...
me pongo mis zapatos aún con los ojos entreabiertos
y antes de acordonarlos, me regalo un última nota mental:
te extraño
En la cocina solo hay silencio,
irrumpen mis pasos desatando el coro,
de repicares solitarios
¿Qué no es tu figura la que solía ver a diario?
Inundabas la cocina, con tu perfume de jazmines
Apuro a la mesa, mi desayuno solitario,
pero lo tomo con la lentitud de tu ausencia,
leo el diario, porque no estás ahí para hablarme,
y comento en mi cabeza las noticias,
para conversar con alguien...
Te extraño.
No sé para que carajos miro alrededor,
si no vas a aparecer por arte de magia.
No puedo estar en la casa,
tomo mi taza y me voy al patio.
En la banca del jardín,
con el sol en mi frente,
encuentro algo de paz.
El bamboo que cuidabas,
bellas hojas ha dado,
y la otra fea planta,
que tanto te gustaba,
ahora parece que la amo.
En ella encuentro un poco,
de tu amor depositado.
Las 10:30 del Sábado.
Tal vez te haga un llamado.
Es que, en verdad,
te extraño.
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:: Cuando se extraña mucho no importa lo duro que sea uno