prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cada uno de mis dedos
es un pájaro
posado en tu piel de árboles sin hojas.
A veces se me olvida
que eres una creación de abejas
y del polen del alma
ya no surge la miel de mis besos
para llenar tu colmena.
El césped de mis pestañas
sin rocío, para diluirla.
Compartimos un dolor hexagonal, entre los dos.
Miénteme por última vez
que somos apenas dos segundos
que pertenecían a la hora de amar
y ya pasaron.
es un pájaro
posado en tu piel de árboles sin hojas.
A veces se me olvida
que eres una creación de abejas
y del polen del alma
ya no surge la miel de mis besos
para llenar tu colmena.
El césped de mis pestañas
sin rocío, para diluirla.
Compartimos un dolor hexagonal, entre los dos.
Miénteme por última vez
que somos apenas dos segundos
que pertenecían a la hora de amar
y ya pasaron.
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