Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al remonte de tu brisa,
de la almunia de tu pecho,
alodial soy de tu anhelo
capitulan mis desdichas.
Almirez donde la risa
se confunde con el sueño
el latido pongo al fuego
y en tus besos se calcina.
Cataclismo sin medida,
este amor partió mis centros,
ahora se abren dos espejos
a la par que tú me miras.
Ya mi musa no es altiva,
es rehén del galanteo
y se pliega a tus deseos
por ser viento de caricias.
Corazones que se espigan
arrobados, casi ciegos,
y en palabras alzan vuelo
sin importar ya lo que digan.