azulalfilrojo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya no creo en el amor.
Ya no me queda esperanza.
Muerto está mi corazón,
de muerte, herida mi alma.
Como libre ruiseñor
quisiste vivir tu vida;
sin reparar que al hacerlo
dejabas morir la mía.
Ya no importa si la muerte
demora, o no, su llegada;
ya no me asustan sus dientes,
ya no me preocupa; nada.
Ya no me queda esperanza.
Muerto está mi corazón,
de muerte, herida mi alma.
Como libre ruiseñor
quisiste vivir tu vida;
sin reparar que al hacerlo
dejabas morir la mía.
Ya no importa si la muerte
demora, o no, su llegada;
ya no me asustan sus dientes,
ya no me preocupa; nada.