May Morales
Poeta recién llegado
No estoy triste,
es simplemente la opacidad de tu presencia,
me ofusca la trivial indiferencia,
que con aplomo sueltas, me desconciertas;
pero no estoy triste,
me lo tomo con paciencia,
tu actitud de apatía inapetente,
la saciedad de una vida no completa,
como estar suspendido en el transcurso
de una felicidad no perpetua.
Más no estoy triste,
es nostalgia la que llena mi mirada,
mi abrazo, mis palabras y agonías
de lo que comenzó pero no fue,
lo que quiere terminar y no termina;
y no es tristeza,
es el dejo de obstinada voluntad,
que perpleja me conduce al desenlace,
a este margen;
al final.
es simplemente la opacidad de tu presencia,
me ofusca la trivial indiferencia,
que con aplomo sueltas, me desconciertas;
pero no estoy triste,
me lo tomo con paciencia,
tu actitud de apatía inapetente,
la saciedad de una vida no completa,
como estar suspendido en el transcurso
de una felicidad no perpetua.
Más no estoy triste,
es nostalgia la que llena mi mirada,
mi abrazo, mis palabras y agonías
de lo que comenzó pero no fue,
lo que quiere terminar y no termina;
y no es tristeza,
es el dejo de obstinada voluntad,
que perpleja me conduce al desenlace,
a este margen;
al final.