Luis Trujillo
Poeta recién llegado
Mis pies no bastaron para aferrarme a la arena
los cangrejos huían de mis pasos
como yo del mundo
las gaviotas necias se iban
como yo me fui
ola moría sobre ola y así hablaba el mar
mal herido por un mástil y por otro
de aquellos barcos que dormían en su vientre
ambos tan solo diciendo adiós a las nubes
como ellas suelen decir
cerré los ojos para amar el viento
conté cada grano de arena mientras silenciosa abordaba mi piel
el jubilo me tomo por la espalda
dispersando mis huesos entre pedazos de caracolas.
los cangrejos huían de mis pasos
como yo del mundo
las gaviotas necias se iban
como yo me fui
ola moría sobre ola y así hablaba el mar
mal herido por un mástil y por otro
de aquellos barcos que dormían en su vientre
ambos tan solo diciendo adiós a las nubes
como ellas suelen decir
cerré los ojos para amar el viento
conté cada grano de arena mientras silenciosa abordaba mi piel
el jubilo me tomo por la espalda
dispersando mis huesos entre pedazos de caracolas.