Jose Dominguez
Poeta asiduo al portal
En mis tardes de ausencia recorro
los laberintos secretos
en que guardo con celo los tesoros
de mis vidas pasadas.
Me siento en mi sitial de mimbre imaginario
pongo sobre mí una corona de estrellas de mar
y sobre la mesa de cristal rosado
una tasa de infusión de esperanzas
y cascaras de rocío.
Mi tabaco macerado en agua ardiente, canela y miel;
húmedo de aromas, lo envuelvo entre mis dedos
para vaciarlo en mi pipa encantada de besos
y espesas fumarolas que flotan en el ambiente
perfumado de siglos y años erosionados
por un calendario místico.
Con la paciencia de todos los años que llevo a cuestas
bebo un sorbo de mi brebaje
enciendo mi tabaco
abrigo mis piernas con una manta
de coloridos recuerdos y espesas tristezas
trenzadas en el telar de las generaciones ausentes
y me pierdo en mi periplo.
Me miro a la distancia y me quiero más que antes
mucho antes de conocerte siquiera
mucho antes de iniciarme en este rito misterioso
de adentrarme en el pasado
en busca de la vida que creí perdida y sonreír:
Para gozar del abrigo de mi manta
alivianar la espesura
y perfilar fumarolas con forma de corazón
suspendidas en el perfume del mañana.
Antes de entrar en mí
bebo otro sorbo de misterio y me encuentro diluido
transparente y delicado como el papel de arroz.
Me envuelvo en mi cofre de esperanzas
doblo mi mantilla
pongo mi pipa en su sitial junto a mi corona
de estrellas
y despierto confundido entre los brazos
de un nuevo amanecer.
JDz.
los laberintos secretos
en que guardo con celo los tesoros
de mis vidas pasadas.
Me siento en mi sitial de mimbre imaginario
pongo sobre mí una corona de estrellas de mar
y sobre la mesa de cristal rosado
una tasa de infusión de esperanzas
y cascaras de rocío.
Mi tabaco macerado en agua ardiente, canela y miel;
húmedo de aromas, lo envuelvo entre mis dedos
para vaciarlo en mi pipa encantada de besos
y espesas fumarolas que flotan en el ambiente
perfumado de siglos y años erosionados
por un calendario místico.
Con la paciencia de todos los años que llevo a cuestas
bebo un sorbo de mi brebaje
enciendo mi tabaco
abrigo mis piernas con una manta
de coloridos recuerdos y espesas tristezas
trenzadas en el telar de las generaciones ausentes
y me pierdo en mi periplo.
Me miro a la distancia y me quiero más que antes
mucho antes de conocerte siquiera
mucho antes de iniciarme en este rito misterioso
de adentrarme en el pasado
en busca de la vida que creí perdida y sonreír:
Para gozar del abrigo de mi manta
alivianar la espesura
y perfilar fumarolas con forma de corazón
suspendidas en el perfume del mañana.
Antes de entrar en mí
bebo otro sorbo de misterio y me encuentro diluido
transparente y delicado como el papel de arroz.
Me envuelvo en mi cofre de esperanzas
doblo mi mantilla
pongo mi pipa en su sitial junto a mi corona
de estrellas
y despierto confundido entre los brazos
de un nuevo amanecer.
JDz.
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