Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amanece,
hay silencio en el hogar
hay relojes del cielo
hay un dictamen firme
hay flores auras
hay insectos veladores,
hay una espera indecible
hay lloro negro en las mejillas
una luz blanca hay,
y el teléfono se niega al silencio
son palabras oracionales llenas de mi padre;
sin embargo llegan a vaciarme el pecho
¡No dicen nada de ti, padre! ¿Dónde te has ido?
¿En qué lugar hallas el sosiego
que estos atrios te han negado?
Te vas,
con pasos agigantados, te vas temprano
y con ello anochecemos de modo tremebundo.
Pero dime, cuántas veces tendrá que anochecer
cuánta carga de dolor será nuestra pena
para ver de nuevo tus días
iluminando nuestras noches
aunque sea como sea:
¡En un rincón oculto de este mundo!
Mariluz Reyes