Samuel17993
Poeta que considera el portal su segunda casa
Viento lejano
18/07/2011
¡Viento lejano!;
Me dejas y,
Como una aurora contaminada
De olvido y putrefacción,
La cual llega en tu hálito,
Helado por su invierno,
No vuelves y, pero,
No. No; vuelves
Caprichosa, a abanicarme.
Vienes a darme la espalda.
¡Viento! ¡Deja que,
Tu dios Helios, te libere,
Y no vuelvas! No vuelvas,
Porque, lo tuyo, es
No volver y volver
Nuevo, como dijo Heráclito;
Vendrás con nuevas
Brisas, en donde mecerme
Entre auroras verdes y cielos azules.
¡Y no volverás! ¡Y volverás, nuevo!
Te irás,
A tu lugar,
A tu origen entre
Praderas húmedas y florecientes,
Pero envenenadas
Con setas, como setas
Plutónicas, rojas y argentas;
No volverás,
Pero volverás. Eso creo.
¡Volverás, a mí, nuevo, al mañana!
Siento tus pasos,
Inocentes, dolorosos e
Invisibles, como un
Dios que me agarra
De la garganta y,
Sin querer, queriendo,
Me hace callar
Mis canciones.
¡Viento! ¡Cantemos otras canciones!
Y tu música de
Grillo de noche moribunda,
Graznido de cuervo atormentado,
Se hará, como arte
De magia,
De llama que se apaga,
De agua que se congela para romperse luego,
Añicos, simples
Cristales sin barrer;
¡Y dejarás de contar así, y cantarás, otra canción!
Me dejarás,
Con tu retumbar silencioso,
Sin voz, sin oídos, sin ojos
Para ver, mi camino,
Que encontraré
Caminando, como marino
En una mar infinita,
Sin horizonte que ver,
Y no caerá al mar ni una gota de tormenta.
¡Sólo, solo estarás con otra son!