BLASON
Poeta adicto al portal
GRACIAS A USTED
(A mi suegro)
Aunque no tuve la dicha de conocerlo
de estrecharle la mano a tan noble caballero,
déjeme felicitarlo por entregarle por completo
tan bello carácter a la niña de mis sueños
que ilumina mi vida con aquellos ojos tiernos
por aquel amor que le dio, para su consuelo.
Aun cuando el destino me privo de apreciarlo,
de conversar y charlar con un vino endulzado,
quiero enviarle entre líneas y rosarios
las gracias por haberla con bien educado
por que es una gran mujer y la madre que ha deseado
amando a sus nietas como usted a ella, la ha amado.
Quiero que me dispense por tamaño atrevimiento
de redactarle estos versos algo cursis y amarillentos,
pero sabiendo cómo es la niña de mis ojos
puro amor y un coraje que muchos ya quisieran,
creo conocerlo por las mies de sus ojos
por la forma en que habla de sus miedos y sus logros.
Gracias a usted Don Ferrúa por tamaño legado
por darle a los mortales una diosa sin reparos,
la doncella inconfundible con los méritos bien logrados
por seguir las lecciones que usted le ha dejado,
por que es genio y figura, su hija a encaminado,
el más bello testamento, que nadie ha logrado.
Gracias a usted maestro por darme tanta dicha
que quizás por su ausencia un poquito se entibia,
por darle al ambiente el aroma de dulce niña
aquella sonrisa que mil calles ilumina,
que al hablar los corazones de tantos hipnotiza
y que cae de pie, ante las vicisitudes de la vida.
Gracias una vez más querido suegro y disculpe
pues con mi padre usted comparte diga devoción,
al cuidarnos desde el cielo con sublime oración.
Siga tranquilo caballero que cuidare a su primogénita
velare porque sus metas sean por ella logradas,
su delicada flor, de este mundo, la rosa más bella.
Gracias a usted Don Ferrúa por cederme la posta,
de enseñarle a nuestra niña las mil y una cosa,
de entregarle aquel amor que llega a mi baldosa,
que cubre a sus nietas y familia amorosa,
por darle más que apellido y morada primorosa,
por hacerla quien es, una mujer... asombrosa.
Gracias a usted, por enviarme de aquel edén
su joya... más preciosa.
BLASON
(A mi suegro)
Aunque no tuve la dicha de conocerlo
de estrecharle la mano a tan noble caballero,
déjeme felicitarlo por entregarle por completo
tan bello carácter a la niña de mis sueños
que ilumina mi vida con aquellos ojos tiernos
por aquel amor que le dio, para su consuelo.
Aun cuando el destino me privo de apreciarlo,
de conversar y charlar con un vino endulzado,
quiero enviarle entre líneas y rosarios
las gracias por haberla con bien educado
por que es una gran mujer y la madre que ha deseado
amando a sus nietas como usted a ella, la ha amado.
Quiero que me dispense por tamaño atrevimiento
de redactarle estos versos algo cursis y amarillentos,
pero sabiendo cómo es la niña de mis ojos
puro amor y un coraje que muchos ya quisieran,
creo conocerlo por las mies de sus ojos
por la forma en que habla de sus miedos y sus logros.
Gracias a usted Don Ferrúa por tamaño legado
por darle a los mortales una diosa sin reparos,
la doncella inconfundible con los méritos bien logrados
por seguir las lecciones que usted le ha dejado,
por que es genio y figura, su hija a encaminado,
el más bello testamento, que nadie ha logrado.
Gracias a usted maestro por darme tanta dicha
que quizás por su ausencia un poquito se entibia,
por darle al ambiente el aroma de dulce niña
aquella sonrisa que mil calles ilumina,
que al hablar los corazones de tantos hipnotiza
y que cae de pie, ante las vicisitudes de la vida.
Gracias una vez más querido suegro y disculpe
pues con mi padre usted comparte diga devoción,
al cuidarnos desde el cielo con sublime oración.
Siga tranquilo caballero que cuidare a su primogénita
velare porque sus metas sean por ella logradas,
su delicada flor, de este mundo, la rosa más bella.
Gracias a usted Don Ferrúa por cederme la posta,
de enseñarle a nuestra niña las mil y una cosa,
de entregarle aquel amor que llega a mi baldosa,
que cubre a sus nietas y familia amorosa,
por darle más que apellido y morada primorosa,
por hacerla quien es, una mujer... asombrosa.
Gracias a usted, por enviarme de aquel edén
su joya... más preciosa.
BLASON