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elpoetaartesano

Poeta que considera el portal su segunda casa
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Yo vivo en la montaña a cuatro kilómetros del pueblo.
La belleza es exuberante en primavera, gran variedad de flores grandes y minúsculas, y cánticos de pájaros de distintos tipos y colores.
Me gusta comer en la terraza, en medio de tanta vida y belleza la comida sabe más rica.
Un día comía con unos amigos y de repente enfrente nuestro, como a veinte metros o así, apareció flotando en el aíre un extraño artefacto, una bola completamente esférica de color gris oscuro metalizado, de unos cuarenta centímetros de diámetro. Se movía geométricamente como de forma matemática, y emitía un zumbido constante como de pequeños motores, no demasiado alto pero muy audible.
Se desplazaba en varias direcciones, subía, bajaba, a la derecha, a la izquierda, y poco a poco se acercaba.
Nosotros no entendíamos nada e imaginábamos muchas cosas, parecía un mini satélite espía, un extraño artilugio militar, quizás mini seres de otro planeta.
Era realmente alucinante, no lo podíamos creer……….
El misterio se desveló cuando al acercarse empezaron a disolverse un poco, creando una pequeña nube que se desplazaba hacia un olivo.
¡¡¡ Era un enjambre de abejas silvestres !!!
Realmente parecía una máquina totalmente esférica, el sonido de las alas parecían motores, y como se movían compactas, parecía realmente una bola metálica.
Se posaron en un olivo y estuvieron cuatro días haciendo un panal de cera, después siguieron su camino probablemente buscando un mejor sitio.
 
Última edición:
Muy buena querido amigo,
al principio piensas en todo menos en abejas
me ha encatado leerte
gracias por compartir tu creatividad,
bendiciones y un abrazo.
 
Yo vivo en la montaña, a cuatro kilómetros del pueblo.
La belleza es exuberante en primavera, gran variedad de flores grandes y minúsculas, y canticos de pájaros de distintos tipos y colores.
Me gusta comer en la terraza, en medio de tanta vida y belleza la comida sabe más rica.
Un día comía con unos amigos, y de repente enfrente nuestro, como a veinte metros, apareció flotando en el aíre un extraño artefacto.
Una bola completamente esférica de color gris oscuro metalizado, de unos cuarenta centímetros de diámetro, que se movía geométricamente, como de forma matemática, y emitía un zumbido constante como de pequeños motores, no demasiado alto pero muy audible.
Se desplazaba en varias direcciones, subía y bajaba, y poco a poco se acercaba.
Nosotros no entendíamos nada, e imaginábamos muchas cosas, parecía un mini satélite espía, un extraño artilugio militar, quizás mini seres de otro planeta.
Era realmente alucinante, no lo podíamos creer……….
El misterio se desveló cuando al acercarse empezaron a disolverse un poco, creando una pequeña nube que se desplazaba hacia un olivo.
¡¡¡ Era un enjambre de abejas silvestres !!!
Realmente parecía una maquina totalmente esférica, el sonido de las alas parecían motores, y como se movían compactas, parecía realmente una bola metálica.
Se posaron en el olivo y estuvieron cuatro días, haciendo un panal de cera, después siguieron su camino probablemente buscando un mejor sitio.
Buena comida tuviste con los amigos, tuvo que estar bien el vinillo, jajajaja, buena historia has contado vaya con el satélite, desde luego ruido hacía porque un enjambre lo hace y te lo digo por experiencia, ha sido un placer pasar por tus letras amigo, abrazos y estrellas.
 
Qué bonita experiencia viviste, cómo lo cuentas es muy fácil trasladarse a ese lugar donde vives, compartir tu comida y ver desde ahí mismo las hermosas imágenes del paisaje que te rodea.
En cuanto al fondo debo decir que me ha parecido magnífico, con estas cosas que siempre se cuentan, no somos solos, estamos a la espectativa de ver cosas que no sean terrenas, personalmente, me fascinan y cómo a Dios gracias nunca he tenido problemas a las naturales tampoco, cuando estas vienen siento una rica adrenalina, me encanta eso, desgraciadamente hacen mucho daño a millones de gentes.
Es muy entretenido tu relato, no se despega ojo hasta llegar a fin y aquí está el misterio develado, era sencillo, era terreno, de la vida nuestra y dejaron su siembra en el olivo. Qué sorpresa nos entrega la vida si uno está atento ¿verdad?, primero la incertidumbre, el cuestionamiento y después la ternura.
Me ha gustado muchísimo esta vivencia y es hermoso el lugar donde vives, qué afortunado.
Lo has hecho muy real y así llega.
Muchísimas gracias por compartir, querido amigo.

 
Yo vivo en la montaña, a cuatro kilómetros del pueblo.
La belleza es exuberante en primavera, gran variedad de flores grandes y minúsculas, y canticos de pájaros de distintos tipos y colores.
Me gusta comer en la terraza, en medio de tanta vida y belleza la comida sabe más rica.
Un día comía con unos amigos, y de repente enfrente nuestro, como a veinte metros, apareció flotando en el aíre un extraño artefacto.
Una bola completamente esférica de color gris oscuro metalizado, de unos cuarenta centímetros de diámetro, que se movía geométricamente, como de forma matemática, y emitía un zumbido constante como de pequeños motores, no demasiado alto pero muy audible.
Se desplazaba en varias direcciones, subía y bajaba, y poco a poco se acercaba.
Nosotros no entendíamos nada, e imaginábamos muchas cosas, parecía un mini satélite espía, un extraño artilugio militar, quizás mini seres de otro planeta.
Era realmente alucinante, no lo podíamos creer……….
El misterio se desveló cuando al acercarse empezaron a disolverse un poco, creando una pequeña nube que se desplazaba hacia un olivo.
¡¡¡ Era un enjambre de abejas silvestres !!!
Realmente parecía una maquina totalmente esférica, el sonido de las alas parecían motores, y como se movían compactas, parecía realmente una bola metálica.
Se posaron en el olivo y estuvieron cuatro días, haciendo un panal de cera, después siguieron su camino probablemente buscando un mejor sitio.

Bonita historia nos dejas Carlos, eso suele pasar en la montaña, te puedes encontrar de todo, pero un enjambre es para salir a correr. Ha sido muy grata mi visita a leer tu prosa amigo. Te dejo estrellas, un beso y un abrazo. Tere
 
Muchas gracias Ricardo, desde luego que uno o dos vinillos andaluces (Vaso grande hasta arriba) si nos habíamos tomado ja,ja,ja,ja, pero aún así te aseguro que solo de muy cerca te podrías dar cuenta, parecía realmente una bola metálica, con sus brillos y todo, y no era doble je,je,je. Un abrazo amigo
 
Suspense y naturaleza de la mano en una buena prosa, y me imagino la belleza de donde vives (yo vivo en un pueblo en la falda de la montaña y es una maravilla). Te felicito amigo. Un abrazo.
 
Muchas gracias Margarita, tus comentarios son realmente alentadores, y anima mucho saber que realmente llega lo que compartimos cuando contamos o expresamos algo, este portal me gusta por eso, y tu eres especial, me repito, pero te agradezco tu dedicación y entrega. Un abrazo amiga
 
ya estaba pensando yo que era el platillo volador que se me había extraviado, grato leerte saludos
 
Yo vivo en la montaña, a cuatro kilómetros del pueblo.
La belleza es exuberante en primavera, gran variedad de flores grandes y minúsculas, y canticos de pájaros de distintos tipos y colores.
Me gusta comer en la terraza, en medio de tanta vida y belleza la comida sabe más rica.
Un día comía con unos amigos, y de repente enfrente nuestro, como a veinte metros, apareció flotando en el aíre un extraño artefacto.
Una bola completamente esférica de color gris oscuro metalizado, de unos cuarenta centímetros de diámetro, que se movía geométricamente, como de forma matemática, y emitía un zumbido constante como de pequeños motores, no demasiado alto pero muy audible.
Se desplazaba en varias direcciones, subía y bajaba, y poco a poco se acercaba.
Nosotros no entendíamos nada, e imaginábamos muchas cosas, parecía un mini satélite espía, un extraño artilugio militar, quizás mini seres de otro planeta.
Era realmente alucinante, no lo podíamos creer……….
El misterio se desveló cuando al acercarse empezaron a disolverse un poco, creando una pequeña nube que se desplazaba hacia un olivo.
¡¡¡ Era un enjambre de abejas silvestres !!!
Realmente parecía una máquina totalmente esférica, el sonido de las alas parecían motores, y como se movían compactas, parecía realmente una bola metálica.
Se posaron en el olivo y estuvieron cuatro días, haciendo un panal de cera, después siguieron su camino probablemente buscando un mejor sitio.


Interesante e intrigante relato; nunca imaginé que serían abejas...me perdía por otros derroteros.

Te felicito Carlos, muy buen relato.

Un abrazo.
 
Yo vivo en la montaña, a cuatro kilómetros del pueblo.
La belleza es exuberante en primavera, gran variedad de flores grandes y minúsculas, y canticos de pájaros de distintos tipos y colores.
Me gusta comer en la terraza, en medio de tanta vida y belleza la comida sabe más rica.
Un día comía con unos amigos, y de repente enfrente nuestro, como a veinte metros, apareció flotando en el aíre un extraño artefacto.
Una bola completamente esférica de color gris oscuro metalizado, de unos cuarenta centímetros de diámetro, que se movía geométricamente, como de forma matemática, y emitía un zumbido constante como de pequeños motores, no demasiado alto pero muy audible.
Se desplazaba en varias direcciones, subía y bajaba, y poco a poco se acercaba.
Nosotros no entendíamos nada, e imaginábamos muchas cosas, parecía un mini satélite espía, un extraño artilugio militar, quizás mini seres de otro planeta.
Era realmente alucinante, no lo podíamos creer……….
El misterio se desveló cuando al acercarse empezaron a disolverse un poco, creando una pequeña nube que se desplazaba hacia un olivo.
¡¡¡ Era un enjambre de abejas silvestres !!!
Realmente parecía una máquina totalmente esférica, el sonido de las alas parecían motores, y como se movían compactas, parecía realmente una bola metálica.
Se posaron en el olivo y estuvieron cuatro días, haciendo un panal de cera, después siguieron su camino probablemente buscando un mejor sitio.



¡¡Qué hermoso espectáculo!!
En la parte de atrás de mi casa hay un panal de abejas, esta tan grande que parece que en cualquier momento se caerá...
Me ha encantado leer esta forma sencilla de narrar, pintas imágenes claras que nos permiten ver y a través de las mismas percibir las emociones que circundan en el ambiente
Mis felicitaciones poeta artesano
Cariños
Ana
 
Yo vivo en la montaña, a cuatro kilómetros del pueblo.
La belleza es exuberante en primavera, gran variedad de flores grandes y minúsculas, y canticos de pájaros de distintos tipos y colores.
Me gusta comer en la terraza, en medio de tanta vida y belleza la comida sabe más rica.
Un día comía con unos amigos, y de repente enfrente nuestro, como a veinte metros, apareció flotando en el aíre un extraño artefacto.
Una bola completamente esférica de color gris oscuro metalizado, de unos cuarenta centímetros de diámetro, que se movía geométricamente, como de forma matemática, y emitía un zumbido constante como de pequeños motores, no demasiado alto pero muy audible.
Se desplazaba en varias direcciones, subía y bajaba, y poco a poco se acercaba.
Nosotros no entendíamos nada, e imaginábamos muchas cosas, parecía un mini satélite espía, un extraño artilugio militar, quizás mini seres de otro planeta.
Era realmente alucinante, no lo podíamos creer……….
El misterio se desveló cuando al acercarse empezaron a disolverse un poco, creando una pequeña nube que se desplazaba hacia un olivo.
¡¡¡ Era un enjambre de abejas silvestres !!!
Realmente parecía una máquina totalmente esférica, el sonido de las alas parecían motores, y como se movían compactas, parecía realmente una bola metálica.
Se posaron en el olivo y estuvieron cuatro días, haciendo un panal de cera, después siguieron su camino probablemente buscando un mejor sitio.




mmmmm
si yo veo algo así, me asusto
pienso en un ET, luego en un
nene jugando con una cosa de
esas que vuelan, avion, helicoptero
y sabes? igual me asusta!!!!
al menos mis nietos son tan locos
que no le importan a donde peguen
esas cosas, y si veo a la final que es
un grupo de esas señoras que tienen
esa agujita atrassssssssss uffffffffff
salgo corriendo, es decir que nunca
hubiera visto a donde hacen su casita
porque yo corro a la mia, jjajaj, besos mi querido C
y abrazos...OOOOOOOOOOO & XXXXXXXXXXXXXX
...Neny:.
 
Yo vivo en la montaña, a cuatro kilómetros del pueblo.
La belleza es exuberante en primavera, gran variedad de flores grandes y minúsculas, y canticos de pájaros de distintos tipos y colores.
Me gusta comer en la terraza, en medio de tanta vida y belleza la comida sabe más rica.
Un día comía con unos amigos, y de repente enfrente nuestro, como a veinte metros, apareció flotando en el aíre un extraño artefacto.
Una bola completamente esférica de color gris oscuro metalizado, de unos cuarenta centímetros de diámetro, que se movía geométricamente, como de forma matemática, y emitía un zumbido constante como de pequeños motores, no demasiado alto pero muy audible.
Se desplazaba en varias direcciones, subía y bajaba, y poco a poco se acercaba.
Nosotros no entendíamos nada, e imaginábamos muchas cosas, parecía un mini satélite espía, un extraño artilugio militar, quizás mini seres de otro planeta.
Era realmente alucinante, no lo podíamos creer……….
El misterio se desveló cuando al acercarse empezaron a disolverse un poco, creando una pequeña nube que se desplazaba hacia un olivo.
¡¡¡ Era un enjambre de abejas silvestres !!!
Realmente parecía una máquina totalmente esférica, el sonido de las alas parecían motores, y como se movían compactas, parecía realmente una bola metálica.
Se posaron en el olivo y estuvieron cuatro días, haciendo un panal de cera, después siguieron su camino probablemente buscando un mejor sitio.



Jejejeje. ¡Que bueno Carlos! Todos pensando en un artefacto espia del F.B.I. de este mundo por supuesto, jejeje. O algún vecino envidioso que te quisiera espiar por el ruido de la comilona, jajaja.
Yo también vivo en la sierra (De Gredos) Y es bastante común sentir estos motores, que en conjunto ponen a prueba las piernas, jajaja. Suelen ser inofensivas, pues una parte de la enjambre principal se divide con una nueva reina y la siguen allá don de vaya. Bueno por eso se han hecho pruebas de impregnarse el cuerpo con sus feromónas y al instante encontrarse con un estupendo traje de abejas, jejeje. Hay que tener la sangre fría...
Bueno amigo un placer haberte leído este relato hermoso que parecía un encuentro en la tercera fase de la serie UFO, jejeje...
Te dejo estrellas merecidas y que haya suerte con las picaduras. (Ahora han descubierto que son curativas)
¡Así que viva la pepa! Jejeje. a engordarrrr sin comer, jejeje...
Recibe una abrazo de risa.
Vidal
 
Es un relato muy interesante mi querido amigo Carlos
y haces gala en él de una gran facilidad para describir aquello
que parecía algo extraño y fantástico y que luego
resultó ser algo de lo más natural.
Gracias, amigo, estrellas y un abrazo para ti.
 
Amigo Vidal recibo un abrazo de carcajada, ja,ja,ja,ja, muchas gracias amigo por pasar. La sierra de Gredos !!! no la conozco, solo de fotos, pero parece interesante, y algún día lo haré. Yo vivo en Cazorla. Un abrazo amigo
 
Gracias Alonso Vicent !! el zumbido si que es fuerte cuando estan cerca, y entre más dispersas más ruido, cuando van en piña muy juntas hacen algo menos de ruido, pero es impresionante !!! Un abrazo amigo
 
Última edición:
Que hermoso, Carlos, que hermoso final le has dado al relato, o sea no hay razón para soñar con cosas que no son cuando la naturaleza nos ofrece lo imposible hecho vida. Tienes toda mi admiración, amigo querido. Recibe mis abrazos, feliz semana.
No me dejan reputación, pero la mereces.
 
ja ja...que chusto
espero no te hayan picado
mi querido amigo...
fascinante camino de letras,
casi te hablo de ovni... je je...
ya me estaba preparando,
vaya obejitas...que chusto me han pegado...
 
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Yo vivo en la montaña, a cuatro kilómetros del pueblo.
La belleza es exuberante en primavera, gran variedad de flores grandes y minúsculas, y canticos de pájaros de distintos tipos y colores.
Me gusta comer en la terraza, en medio de tanta vida y belleza la comida sabe más rica.
Un día comía con unos amigos, y de repente enfrente nuestro, como a veinte metros, apareció flotando en el aíre un extraño artefacto.
Una bola completamente esférica de color gris oscuro metalizado, de unos cuarenta centímetros de diámetro, que se movía geométricamente, como de forma matemática, y emitía un zumbido constante como de pequeños motores, no demasiado alto pero muy audible.
Se desplazaba en varias direcciones, subía y bajaba, y poco a poco se acercaba.
Nosotros no entendíamos nada, e imaginábamos muchas cosas, parecía un mini satélite espía, un extraño artilugio militar, quizás mini seres de otro planeta.
Era realmente alucinante, no lo podíamos creer……….
El misterio se desveló cuando al acercarse empezaron a disolverse un poco, creando una pequeña nube que se desplazaba hacia un olivo.
¡¡¡ Era un enjambre de abejas silvestres !!!
Realmente parecía una máquina totalmente esférica, el sonido de las alas parecían motores, y como se movían compactas, parecía realmente una bola metálica.
Se posaron en el olivo y estuvieron cuatro días, haciendo un panal de cera, después siguieron su camino probablemente buscando un mejor sitio.


Bueno Carlos, ya pensaba yo mal, ya creía que el vino de la comida había estado demasiado bueno, jejeje. Es una buena historia con una buena moraleja. "Lo que parecen las cosas y lo que son en realidad, a menudo, no tiene nada que ver". Un placer volver después de unos días de "descanso".
Abrazos y estrellas todas poeta.
 

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