Camino entre estas letras
pero no reconozco a su poeta,
el que las dejó regadas,
imprudentes, sueltas y etéreas.
¿Desde cuándo lloran, calladas, las estrellas?
Como si recelaran de repente
el brillo celestial de las luciérnagas.
¿Que desde cuando duermo contigo
soñando con ella, a su vera?
mejor cambiemos el tema
éstos versos seguro son de otro
que comprende mejor a los veleros
y sus ansias imposibles
de reposar en playas nuevas;
Nada he venido a confesarte,
nada, seguro, a reprocharme
eres, sin duda, una mujer buena;
Un loco, seguramente un loco
dejó tiradas estas letras
yo solo transitaba por aquí
y no pude evitar las enredaderas,
aunque estos versos me los causes tú
y estas ganas me las sacie ella.
pero no reconozco a su poeta,
el que las dejó regadas,
imprudentes, sueltas y etéreas.
¿Desde cuándo lloran, calladas, las estrellas?
Como si recelaran de repente
el brillo celestial de las luciérnagas.
¿Que desde cuando duermo contigo
soñando con ella, a su vera?
mejor cambiemos el tema
éstos versos seguro son de otro
que comprende mejor a los veleros
y sus ansias imposibles
de reposar en playas nuevas;
Nada he venido a confesarte,
nada, seguro, a reprocharme
eres, sin duda, una mujer buena;
Un loco, seguramente un loco
dejó tiradas estas letras
yo solo transitaba por aquí
y no pude evitar las enredaderas,
aunque estos versos me los causes tú
y estas ganas me las sacie ella.
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