Sinuhé
Poeta adicto al portal
Así te quiero yo, inconfundible.
Hambriento de tus mieles, fantástica,
mujer celeste y mía.
Así te quiero yo, elegida; muñeca incierta,
deseo tuyo quemante; extendido.
La noche llega y enciendes los celajes;
bajas con la lluvia, te caes a mí.
Celebrándote en los ríos las cordilleras te siguen sedientas,
vencedora; dueña del agua y del cielo.
Así te quiero yo, destruido, ciego y atado.
Te siento así hermosa en tu carruaje de estrellas,
ataviada de lo oscuro el frío intenso, te oculta.
Mujer de los tristes caminos que recorro, ¿dónde estás?
¿Qué misterio aún te cubre?
Y es que ya no me sirve de nada el amor
y el tímido silencio que persiste tampoco te descubre.
Oh mujer, poderosamente quieta aquí en las lágrimas,
remueves los lugares donde ya no existes,
temerosa; extraviada y distante.
Así te quiero yo, deseo interminablemente tuyo.
Dueña del verso, propietaria del abismo...
......
.....
....
...
..
.
Hambriento de tus mieles, fantástica,
mujer celeste y mía.
Así te quiero yo, elegida; muñeca incierta,
deseo tuyo quemante; extendido.
La noche llega y enciendes los celajes;
bajas con la lluvia, te caes a mí.
Celebrándote en los ríos las cordilleras te siguen sedientas,
vencedora; dueña del agua y del cielo.
Así te quiero yo, destruido, ciego y atado.
Te siento así hermosa en tu carruaje de estrellas,
ataviada de lo oscuro el frío intenso, te oculta.
Mujer de los tristes caminos que recorro, ¿dónde estás?
¿Qué misterio aún te cubre?
Y es que ya no me sirve de nada el amor
y el tímido silencio que persiste tampoco te descubre.
Oh mujer, poderosamente quieta aquí en las lágrimas,
remueves los lugares donde ya no existes,
temerosa; extraviada y distante.
Así te quiero yo, deseo interminablemente tuyo.
Dueña del verso, propietaria del abismo...
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